The Witcher abrazó la representación LGBTQ+ en su tercera temporada

He sido fan de The Witcher desde la primera temporada y realmente a estas alturas de la serie, no esperaba ver representación LGBTQ+. Y es que si bien Netflix se ha caracterizado por incluir casi siempre personajes queer en su contenido, dudaba de que la serie protagonizada por Henry Cavill (quien ya no será Geralt de Rivia a partir de la cuarta temporada) hiciera lo mismo ya que en sus pasadas entregas la showrunner Lauren Schmidt Hissrich y sus guionistas no habían incluido ningún personaje o trama que lo sugiriera.

Como miembro de la comunidad LGBTQ+, por supuesto que me preguntaba si acaso no podía haber gente queer en un mundo lleno de monstruos, dragones, elfos, enanos y brujos. Por eso, cuando supe que en esta tercera entrega explorarían un romance queer con nada más y nada menos que el bardo Jaskier (Joey Batey), me emocioné demasiado.

Crédito: Netflix

Jaskier siempre fue un personaje que interpreté como queer y absolutamente no fui la única que lo vio de esa manera, pues tan solo en AO3 hay (al momento de escribir este artículo) 18,581 fanfics de Jaskier con Geralt de Rivia. Pero su “bromance” (como algunos lo llamarían para no decir ROMANCE) con el brujo no era lo único que yo y muchos leíamos como queer en él. Sino que había rasgos de su personalidad, comportamientos, vestimenta, etcétera que relacionaba fácilmente con otros personajes queer e incluso conmigo misma. Además, Jaskier es alguien que se enamora muy fácilmente, un romántico empedernido, un seductor… ¿por qué solo iba a perseguir a mujeres?

Sin embargo, nunca creí que Jaskier pudiera ser explícitamente bisexual o pansexual en la serie porque en los libros de Andrzej Sapkowski el personaje es heterosexual y su característica principal es ser mujeriego. Además, muy pocas veces he visto que un personaje que es interpretado por parte de la audiencia como queer sea confirmado por los creadores como tal.

Crédito: Netflix

Leyendo entrevistas, la canonización de Jaskier como queer se debe en gran parte al actor que lo interpreta, Joey Batey. Él contó a Gay Times que antes de que se escribieran los guiones para la tercera temporada, Hissrich se le acercó para contarle “sus intenciones con el personaje y el romance” y aunque estaba “emocionado” por tener más representación queer en la pantalla, también estaba “un poco aprensivo”, ya que quería “asegurarse” de que se hiciera con “sensibilidad y cuidado” y no fuera “estereotipado”. Y “para intentar averiguar cómo hacerlo exactamente” dijo que se requirieron muchas conversaciones y correos entre él y la showrunner.

Batey también explicó a Pink News que desde la primera temporada estuvo “preguntando” a los guionistas si Jaskier era queer, pero nunca obtuvo una “respuesta definitiva”, por lo que “tomó un montón de decisiones” sobre la sexualidad del personaje por “sí mismo”. Así que el que yo y muchos interpretáramos al bardo como parte de la comunidad LGBTQ+ no estaba para nada errado, después de todo.

Crédito: Netflix

Pero ¿Batey y Hissrich lograron una buena representación queer con Jaskier en esta tercera temporada? Hasta el momento, yo digo que sí. La atracción de Jaskier por las mujeres sigue ahí, no se borra ni se cuestiona en ningún momento (porque se da mucho en los medios y en el mundo real el invisibilizar a la comunidad bisexual/pansexual). De hecho, tiene un amorío con una mujer (Vespula), quien en una conversación con él saca a relucir que lo maldijo por perseguir seres de todo tipo, incluyendo hombres, mujeres, enanos, elfos y polimorfos.

Por otra parte, me encantó que su relación con el príncipe Radovid (Hugh Skinner) se desarrolla desde el primer episodio de esta temporada y que tiene el mismo peso que las otras parejas heterosexuales de la serie. Por ejemplo, ese primer encuentro entre ellos está cargado de mucha tensión sexual, pues Radovid, quien es un gran admirador de Jaskier, se lo quiere comer con su mirada. También hay momentos románticos, como cuando Jaskier le canta una balada al príncipe que habla de que «los labios están para cosas extraordinarias». Y la tensión sexual entre ellos se libera en el episodio cuatro cuando después de haberse estado coqueteando se besan (y tienen sexo fuera de la pantalla).

Crédito: Netflix

En resumen, a Jaskier por fin se le permitió ser bisexual/pansexual luego de dos temporadas, y no podría ser más genial para todos los fans queers de The Witcher, que llevábamos buscando una buena representación LGBTQ+ en nuestra amada serie de fantasía.

Spoiler Show #11