La temporada 1 de Dexter presentó a un protagonista que no necesitaba ocultarle nada al espectador: Dexter Morgan es un analista de sangre de la policía de Miami y también un asesino serial.
La diferencia es que Dexter no mata a cualquiera. Sigue un código que aprendió de su padre adoptivo, Harry Morgan, para dirigir sus impulsos hacia personas que, según sus propias reglas, merecen morir.
Ese planteamiento podría haber convertido a Dexter en un personaje difícil de seguir o incluso de soportar, pero la serie encuentra una forma mucho más interesante de construirlo. Desde el primer episodio, el espectador entiende quién es Dexter, qué hace y por qué intenta mantener una vida normal mientras continúa asesinando.
El conflicto principal está ahí desde el inicio: cómo puede Dexter equilibrar su trabajo, su familia, sus relaciones y sus asesinatos sin que nadie descubra quién es realmente. Pero, cuando aparece el asesino conocido como “Ice Truck Killer” o El asesino del camión de hielo, todo cambia.
Si todavía no has visto Dexter no sé muy bien qué estás haciendo con tu vida, pero este es tu momento para empezarla. A PARTIR DE AQUÍ VIENEN SPOILERS IMPORTANTES.
Dexter ya sabe vivir con su oscuridad
La historia de Dexter comienza mucho antes de que se convierta en el analista de sangre que trabaja para la policía de Miami. Cuando era niño, Harry descubrió que Dexter tenía una necesidad de matar que no podía desaparecer. En lugar de intentar convencerlo de que simplemente dejara de hacerlo, decidió enseñarle a controlarla.
Harry creó para él una serie de reglas, un código que Dexter seguiría durante toda su vida. Si iba a matar, debía asegurarse de que su víctima fuera una persona que realmente hubiera cometido actos terribles. También debía ser extremadamente cuidadoso para no dejar pruebas y, sobre todo, nunca permitir que los demás descubrieran su secreto.
El código de Harry es una de las partes más importantes de la temporada 1 de Dexter porque determina la forma en la que vemos al protagonista. La serie nunca intenta decir que sus asesinatos están bien. Dexter sigue siendo un asesino. Sin embargo, al mismo tiempo, el código establece una diferencia entre él y otros criminales que encuentra a lo largo de la historia.
Eso crea desde muy temprano una pregunta: si Dexter asesina a personas que también son asesinas, ¿qué significa exactamente que él sea diferente de ellas?

La llegada del “Ice Truck Killer”
Dexter tiene controlada su vida hasta cierto punto. Tiene un trabajo que le permite estudiar escenas de crimen y acceder a información policial. Intenta mantener una relación con Rita, intenta mantener una conexión con su hermana Debra y sabe exactamente cómo comportarse frente a sus compañeros de trabajo.
Pero todo cambia cuando llega a una escena del crimen y encuentra un cuerpo congelado, completamente drenado de sangre. Dexter queda fascinado.
El responsable de aquellos asesinatos es conocido como el Ice Truck Killer, un asesino que comienza a repetir el mismo método mientras deja pistas para la policía. Sin embargo, existe algo que hace que el caso sea diferente a cualquier otro: el asesino parece estar comunicándose directamente con Dexter.
No se trata solamente de encontrar a un criminal. El Ice Truck Killer parece saber quién es Dexter. Las pistas, los cuerpos y los mensajes comienzan a convertir la investigación en una especie de juego.
Dexter quiere descubrir quién está detrás de los asesinatos, pero también está intrigado porque, por primera vez, parece haber alguien que comprende una parte de él que los demás ni siquiera conocen.
Ahí es donde la temporada encuentra uno de sus mayores aciertos. Dexter ya tenía un conflicto: esconder su verdadera identidad. Pero la llegada del Ice Truck Killer añade otro mucho más personal. Ahora existe alguien que parece estar intentando entrar en su mundo.

La vida de Dexter también es parte del conflicto
Mientras Dexter intenta descubrir quién es El asesino del camión de hielo, continúa haciendo lo que mejor sabe hacer: matar. Pero la serie no convierte sus asesinatos en toda su personalidad. Una parte importante de la temporada 1 de Dexter está dedicada a mostrar lo difícil que resulta para él relacionarse con otras personas.
Harry le enseñó a matar, pero también le enseñó a fingir. Dexter tiene que aprender qué decir, cuándo sonreír, cómo comportarse con sus compañeros y cómo mantener la apariencia de una persona completamente normal.
También está James Doakes. Este sargento es una de las mayores amenazas para Dexter porque desde el principio sospecha que hay algo extraño en él. No sabe qué está ocultando, pero está convencido de que “Morgan”, como lo llama”, no es quien aparenta ser.

El dilema de querer que Dexter no sea descubierto
Probablemente el mayor logro de la temporada 1 de Dexter no sea su misterio, sus asesinatos ni siquiera su giro final. Es conseguir que nos importe lo que le sucede a un asesino.
La serie no necesita convencernos de que Dexter es una buena persona. De hecho, sería imposible ignorar lo que hace. Sus asesinatos no dejan de ser asesinatos solamente porque él siga un código.
Pero entendemos su comportamiento. Entendemos por qué mata, conocemos las reglas que sigue y sabemos que, al menos durante esta primera temporada, intenta mantenerse dentro de los límites que Harry estableció para él.
Por eso la tensión funciona de una manera tan particular. Cuando Doakes sospecha de Dexter, no queremos que descubra la verdad. Cuando Dexter investiga al Ice Truck Killer, queremos que encuentre las respuestas. Cuando existe la posibilidad de que alguien se acerque demasiado a su secreto, sentimos el peligro.
Esto también permite diferenciarlo de otros protagonistas moralmente cuestionables de la televisión. Walter White, por ejemplo, comienza su historia como una persona completamente distinta a la que termina siendo, y sus decisiones, su ego y la manera en la que trata a quienes lo rodean pueden provocar que el espectador termine rechazándolo.
Dexter funciona de otra manera. Desde el principio sabemos exactamente qué clase de persona es. No tenemos que descubrir poco a poco que es capaz de hacer cosas terribles. La serie nos lo dice desde el inicio y, aun así, consigue que queramos acompañarlo.
Las acciones de Dexter no están justificadas, pero eso no impide que resulte fascinante preguntarnos qué clase de persona es. ¿Es bueno? ¿Es malo? ¿Es una especie de vigilante? ¿Su código realmente ayuda a la sociedad o simplemente le proporciona una forma de justificar aquello que quiere hacer? La temporada 1 de Dexter nunca ofrece una respuesta sencilla.

La conexión entre Dexter y el Ice Truck Killer
La investigación finalmente llega a una revelación que cambia por completo la temporada 1 de Dexter. Brian Moser es el Ice Truck Killer y hermano mayor de nuestro asesino protagonista.
De repente, las pistas, los asesinatos y el extraño interés que Brian tenía en Dexter adquieren un nuevo significado. Él no estaba simplemente jugando con la policía de Miami. Estaba intentando llegar hasta su hermano.
Brian se presenta en la vida de Dexter bajo una identidad falsa y utiliza sus conocimientos como experto en prótesis para acercarse también a Debra. Su objetivo no es únicamente escapar. Quiere despertar los recuerdos de Dexter. Quiere que recuerde quién era antes de convertirse en la persona que Harry construyó.
Porque Brian y Dexter comparten algo que ninguno de los demás personajes puede comprender completamente: ambos estuvieron presentes cuando asesinaron brutalmente a su madre, Laura Moser.
Los dos hermanos eran muy pequeños cuando presenciaron cómo Laura fue descuartizada con una motosierra dentro de un contenedor. Permanecieron allí durante dos días antes de ser encontrados por la policía. Ese trauma marcó sus vidas para siempre, pero no las marcó de la misma manera.

Dos caminos posibles después del mismo trauma
Harry adoptó a Dexter y decidió ocultarle gran parte de su pasado, incluida la existencia de Brian. Con el tiempo, también entendió que lo ocurrido con Laura había dejado una marca profunda en Dexter y que su comportamiento estaba relacionado con aquel trauma.
Brian, en cambio, tuvo un destino completamente diferente. Al ser mayor, fue enviado a instituciones psiquiátricas y creció sintiéndose abandonado. Sin Harry, sin el código y sin la estructura que Dexter recibió, Brian desarrolló sus impulsos de una manera completamente distinta.
Los dos hermanos terminaron siendo asesinos. La diferencia es que Dexter recibió un código y Brian no. Por eso Brian funciona como algo mucho más interesante que el villano de la temporada. Es un reflejo de Dexter. Representa lo que podría haber ocurrido si Harry nunca hubiera intervenido en su vida.
Brian quiere que Dexter entienda que los dos son iguales. Y, desde su perspectiva, no hay razón para que Dexter siga fingiendo que pertenece a otra familia.

¿Su naturaleza o su elección?
El enfrentamiento final lleva esta idea todavía más lejos. Brian quiere que Dexter abandone la vida que Harry construyó para él y acepte completamente su naturaleza. Le dice que Debra no es su verdadera familia porque no es su hermana biológica y pretende convencerlo de que ellos dos deberían estar juntos.
Pero Brian quiere que Dexter mate a Debra para demostrarle definitivamente que Dexter acepta quién es realmente y que los dos hermanos pueden dejar atrás todo lo que los separó.
Dexter se niega y esa decisión es mucho más importante que simplemente elegir no matar a su hermana. Dexter está rechazando la vida que Brian le está ofreciendo. Está eligiendo a Debra, a su familia y, en cierta forma, también está eligiendo la identidad que construyó bajo las enseñanzas de Harry.
¿Dexter está eligiendo hacer el bien o simplemente está eligiendo la versión de sí mismo que aprendió a construir? ¿Esa versión de sí mismo que aprendió a construir también se considera hacer el bien?

La temporada 1 de Dexter nos acerca a un protagonista que no necesita ser un héroe para conseguir que el espectador esté de su lado. Él sigue siendo un asesino y su código no cambia ese hecho. Lo que cambia es la manera en la que entendemos sus decisiones y el camino que eligió para vivir con una parte de sí mismo que nunca pidió tener.
Dexter no eligió sentir la necesidad de matar. Tampoco eligió el trauma que marcó su infancia ni tuvo realmente la oportunidad de decidir qué hacer con todo aquello antes de que Harry interviniera en su vida.
Harry le dio un código, pero también le dio una forma de entenderse a sí mismo. Desde entonces, Dexter construyó su vida alrededor de esas reglas y aprendió a creer que esa era la única manera en la que podía existir.

