Sonríe: así se hizo la película que rompió moldes y le sacó una sonrisa grande a los productores de Paramount

En el terror no todo está inventado y en los últimos años hemos sido testigos de un muy buen pasar para los amantes del género que encontraron muchas propuestas tan creativas como atractivas de ver. ¡Huye! de Jordan Peele, o el fenómeno de los youtubers Danny Philippou y Michael Philippou, Háblame, son la muestra de ello. Entre todas estas producciones, apareció una suerte de cenicienta de la industria que superó todas las expectativas: Sonríe.

La película Sonríe fue dirigida por Parker Finn, a partir de una idea concebida como cortometraje. Lo llamativo es que la propuesta original del estudio era darle un presupuesto acotado al director para que hiciera una película de las que antes se conocían como “directo a video”, para estrenar en la plataforma de streaming Paramount+ sin tener un recorrido por los cines. Sin embargo, algo les hizo cambiar de opinión y las dudas en los rostros de los ejecutivos de Paramount se transformaron en sonrisas de oreja a oreja.

 

 

Sonríe logró recaudar más de 217 millones de dólares a partir de un presupuesto modesto, de unos 17 millones. Gran parte del éxito tuvo que ver no solo con el boca en boca (¡ja!) sino también con la creativa campaña de marketing que hicieron antes de su estreno: contrataron a muchos actores para que aparecieran en eventos masivos con una sonrisa totalmente incómoda, que no tardaron en viralizarse. Eventos deportivos, transmisiones en vivo, donde viéramos había un extra con una sonrisa.

La sonrisa, además de dar el título a Sonríe, tuvo un trabajo de mucha cabeza por parte del director detrás del título. Parker Finn le dio una indicación muy particular a sus actores en el set, con el objetivo de conseguir interpretaciones 100% perturbadoras. El director le dijo a sus dirigidos que debían «sonreír con ojos muertos que no coinciden con una sonrisa exageradamente incómoda, mostrando los dientes». De acuerdo a su postura, este tipo de gestos iba a convertir las miradas de las personas en miradas de potenciales depredadores.

La exploración de temáticas como el trauma, el duelo y la culpa fueron lo que terminaron de darle a Sonríe lo que necesitaba. Además, claro, de su potencial valor de franquicia porque, de acuerdo a Parker Finn, la maldición que se hace presente en la película parece no poder ser derrotada. Hay olor a secuelas para rato…

 

Del cortometraje Laura no durmió al éxito mundial de Smile

Uno de los puntos interesantes de Sonríe es que nació originalmente como un corto. Fue lanzado en 2020 con el título Laura no durmió (Laura Hasn’t Slept), que también fue escrito y dirigido por Parker Finn. El cortometraje fue tan bien recibido que Paramount apostó por convertirlo en un largometraje, manteniendo el eje de una mujer acosada por una presencia sobrenatural.

El corto estuvo protagonizado por Caitlin Stasey, la actriz australiana de Please like me, que regresó para interpretar a Laura en la película. Porque para hacer su largo, Parker Finn decidió darle el papel central a otra actriz, con otro personaje: Sosie Bacon, la hija de Kevin Bacon y Kyra Sedgwick, que le dio vida a una psiquiatra que le hace frente a esta maldición de sonrisas aterradoras. 

Video
https://www.youtube.com/watch?v=4kjr0ppXYNc
Spoiler Show #11