Con varios años de experiencia como guionista y productor, Simon Kinberg presenta su tercera película donde se desempeña como director, Agentes 355, una historia sobre un grupo de mujeres espías de diferentes países, tienen que unir fuerzas para recuperar y desactivar un arma ultrasecreta que está en manos de un grupo de mercenarios amenazando al mundo.
El también escritor y productor de esta película nos contó algunos detalles sobre el proceso creativo, desde el surgimiento de esta historia, la filmación y lo que desea que la gente aprenda de este grupo de mujeres formado por Jessica Chastain, Diane Kruger, Lupita Nyong’o, Penélope Cruz y Bingbing Fan.
Spoiler Time: ¿De dónde salió la idea de esta película?
Simon Kinberg: ¡Salió de la cabeza de Jessica Chastain! Jessica tenía la idea de hacer una película de mujeres espías. Ella me trajo esta idea y me dijo “¿crees que esto puede ser una película?” y yo le dije “¡es increíble que aún no sea una película!”. Convocamos a las actrices que nosotros conocíamos y todas dijeron que sí, así que formamos este elenco extraordinario. Fuimos al Festival de Cannes y la vendimos ahí porque queríamos hacerla por fuera del sistema de los estudios, para que todas las partes de la película: tanto yo, como las actrices, pudiéramos tener propiedad y creatividad propia sobre la película de una forma única.
ST: ¿Qué fue lo nuevo que le sumaste al género de espías?
SK: Ha habido pocas películas de espías con mujeres protagonistas, y queríamos crear algo únicamente femenino desde la perspectiva, pero también desde los personajes. Algo único y nuevo en el género fue el conjunto de la película de espías. No es algo que sucede muy frecuentemente en este tipo de películas, generalmente en las franquicias (Bond, Bourne, Misión Imposible, Kingsman) el foco es un único héroe, y queríamos aquí que fuese sobre un equipo global e internacional.
ST: Gran parte de la película se filmó en Londres, ¿cómo fue estar allí?
SK: Filmar en Londres es increíble, porque la ciudad es un lugar maravilloso. Pero también tiene una rica tradición de cine con increíbles artistas, sea que estés hablando de la construcción de un set, pintores, iluminación, gente que son los mejores en roles no tan reconocidos. Entonces, sacar ventaja de eso es extraordinario y trabajar con estas personas cuyos padres han trabajado con Stanley Kubrick en sus películas de los 60, hace que todos tengan historias que contar. Y Londres en sí mismo, es una ciudad vibrante, inspiradora. Esa energía, se contagia en el elenco y en el set.
ST: ¿Cuál fue la escena que logísticamente fue más desafiante de filmar?
SK: La escena del mercado de pescado fue desafiante por el ambiente. Realmente no quieres quedarte en un mercado de pescado por mucho tiempo. Además, los días en los que filmábamos ahí adentro hubo una ola de calor rarísima. Así que no solo tuvimos que enfrentar el olor natural del mercado, sino la versión con altas temperaturas, y más calor, peor el olor. Fue poco placentero, pero desde el punto de vista cinematográfico, no diría que fue el más difícil porque la locación era brillante y naturalmente muy cinematográfica, así que fue muy realizable, había mucha luz natural, en toda la película, traté de usar la mayor cantidad de luz natural posible. Filmamos mucho en esa locación, no sólo el escenario. Desde el punto de vista del director, lo más desafiante fue el final de la película que lo hicimos en el hotel City of Dreams. Fue desafiante porque había tanto que volamos por los aires y disparamos que no podíamos hacerlo en una única locación. Ningún lugar nos hubiera dejado hacerlo, o habría sido muy costoso. Tienes que ser realmente muy meticuloso por la destrucción principalmente. Y obviamente cada vez que haces una escena de acción, tiene que haber mucha coreografía precisa para que nadie se lastime y que también se vea intensa y visceral. No quería que sólo fuera físico como la mayoría de las películas de acción.
ST: ¿Cómo fue la relación en el set?
SK: Las películas que más disfruto, sin importar si mi rol, son esas en donde se siente un taller. Todos estos actores y actrices, pero principalmente actrices, porque en realidad es su película, tuvieron una gran empatía por la historia y las piezas fueron encajando juntas, con las ideas que ellas tenían todos los días. Creo que no hay un solo día en donde el guion inicial quedara igual que el que teníamos al final del día. Y a veces era tan sutil como una palabra o una línea perdida, y otros días era mucho más que eso. Pasábamos una hora por la mañana hablando de una escena y, debido a que tengo experiencia en la escritura, podría estar reescribiendo con el elenco. Pero realmente me sentí de la forma en que solía hacer películas en la escuela de cine, donde era un ambiente muy abierto, colaborativo, y generoso. Tuvimos libertad de trabajar sin un estudio, y esa es una de las razones por la que quisimos mantener esta película de esa manera. Queríamos tener la oportunidad de ser autores de la película. Y no es que hacer películas de estudio impida eso, pero hay una cierta cantidad de supervisión, especialmente cuando estás haciendo una película de cierta escala, y aquí podíamos jugar. Y creo que mucho de eso ayuda a que la gente se relaje para sus actuaciones, me ayuda a relajarme para que tal vez haya una forma diferente de filmarlo, una forma diferente de iluminarlo y una forma diferente de hacerlo. Mucho de eso era, “¿dónde estarían en una habitación? ¿Estarían en esa habitación? ¿Saldrían más rápido? ” Toda la preparación de alguna manera se convirtió más en una sugerencia que en un requisito.
ST: ¿Fue liberador para ti filmar una historia original que no tenía por qué relacionarse con una franquicia existente?
SK: Sí, fue realmente emocionante empezar algo nuevo y diferente y para la audiencia el no tener preconceptos al ir a ver la película, no sólo porque no es una secuela sino también porque no está basada en un comic ni es el remake de alguna otra película. Fue muy liberador ya que trabajé mucho tiempo con las películas de X-Men, Sherlock Holmes y Cinderella y estas películas conllevan mucha responsabilidad y obligación con el linaje que las precede. Hay una cierta cantidad de ideas extraordinarias y de inspiración que viene con ellas, pero también limitantes sobre tu imaginación porque tienes que asegurarte de estar siendo leal a la fuente en lugar de ser leal a la inspiración que tienes. Lo maravilloso de esta película, es que pude trabajar con gente extraordinariamente talentosa que tenían ideas y que las compartían. Theresa Rebeck es una escritora maravillosa y dramaturga de la que he sido fanático por mucho tiempo y haber tenido oportunidad de trabajar con ella fue un regalo increíble. También todas estas actrices que trajeron su perspectiva e ideas sobre sus personajes, no sólo en cómo los llevaban a cabo sino también en su construcción y eso no es algo que puedas hacer en una película de X-Men porque tienes libertad dentro de los límites existentes.
ST: ¿Qué esperas que el público se lleve de la película?
SK: En primer lugar, espero que la audiencia se entretenga y que sea un viaje divertido y emocionante en un momento en el que a muchos de nosotros nos gustaría escapar de la dura realidad del mundo. Y en segundo lugar, hay una noción algo obvia de la película, que es que las mujeres pueden ser y son tan poderosas como sus contrapartes masculinas y que no hay género ni mundo en el que las mujeres no puedan ser tan dominantes como los hombres, y también eso más allá del elemento de género, que la combinación de diferentes naciones, cruzar fronteras, cruzar lo que percibirías como un enemigo y verlos por su humanidad, te permite a ti, a ellos y al equipo ser más fuertes. Y que, si tuviéramos un mundo más unido, quizás tendríamos un mundo más fuerte y resolveríamos problemas un poco más rápido, de la forma en que estos personajes, este equipo logra resolver problemas bastante serios.
Agentes 355 se estrena solo en cines este jueves 6 de enero.