Si deseas una precuela, reza para que la produzca AMC

Con Fear the Walking Dead ya encaminado y Better Call Saul en un momento mágico, AMC demostró que una precuela puede llegar a ser una serie abierta de gran calidad. Y como productora demostró ser la especial para el caso.

Pero, ¿qué es una precuela? Una precuela se define como aquella obra visual o audiovisual que contribuye a hablar de una historia del presente, con sus mismos personajes y ambiente, vista a menudo desde los mismos personajes a edades más tempranas. Resaltemos el tiempo A MENUDO.

Generalmente el propósito de una precuela es permitir que los fans vean una serie de eventos que fueron referenciados o implícitos en algún momento de la historia original. Ahora resaltemos el adverbio GENERALMENTE.

En este Siglo XXI en el que muchos críticos hablan de las pocas ideas de los guionistas, las precuelas se transformaron casi en un clásico de las artes audiovisuales, llevando a que su desarrollo sea un arma de doble filo: los proyectos se pierden en explicar más el pasado en post del presente que el pasado en post del pasado. 

Y ahí entra AMC y su genialidad: rompió estructuras.

Fear The Walking Dead y Better Call Saul son, tal vez, los logros más importantes del mundo series en cuanto a precuelas. ¿Por qué? Porque distan de ser el causante de un anticipo irremediable a una simple y hermosa historia propia.

Frente a un Gotham que ya roza lo grotesco para explicar el pasado de la ciudad y el joven Bruce Wayne, tenemos un Better Call Saul que cuenta el pasado de Jimmy y Mike, sus relaciones familiares, laborales y sentimentales y no cómo esos datos y vivencias influyeron en el ‘presente’ de la serie madre, Breaking Bad. Porque, sí, hay conexión, pero es muy laxa, para nada primordial.

El caso de Fear The Walking Dead es aún más paradójico y, si se me permite, genial.

Al caminar por la línea entre precuela y spin-off (recordemos que cuando Rick Grimes de The Walking Dead despierta ya el apocalipsis zombie domina… o sea, es precuela por lo temporal aunque aún no por la relación entre personajes), Fear The Walking Dead tiene mucha flexibilidad para mantener a sus personajes, y por lo tanto a sus destinos, en constante misterio. En lugar de usar la familiaridad contextual para seguir una trama ya dada, la gente de AMC logró que esta serie se transforme en un show que roza lo que es un drama familiar de una manera que pocas series de este nivel de ficción pueden demostrar, y menos una precuela.

Pero, ¿por qué decimos esto? No hay que olvidarse que en Fear The Walking Dead se desarma una sociedad adicta, represora y angustiante de y para los jóvenes y sus mayores para armar una nueva sociedad, la post apocalipsis. Hay un antes y hay un después, no un antes del después. 

Puede que ambos shows de AMC no sean los más ‘taquilleros’, si se quiere, pero lo cierto es que la productora tomó dos productos bajo un modelo, el de la precuela, y avanzó al modificar y agudizar tanto al estilo como a las historias, logrando así que los espectadores obtengan un nuevo entretenimiento, no cayendo, entonces, en un simple viaje de ida hacia un solo destino. AMC es una autopista de muchas manos de idas y de vueltas. Y no sólo lo celebramos: lo alentamos para que más productoras lo hagan con sus series.

Spoiler Show #11