Esto sí que es redimirse auténticamente con una sublime y sorprendente tercera temporada

Es verdad que el fanatismo de Jeff Bezos, fundador y director ejecutivo de Amazon, influyó en gran medida en su decisión de salvar la serie. Sin embargo, todos los que seguimos esta historia desde la primera temporada sabemos que no fue un simple capricho: The Expanse es una de las mejores series de ciencia ficción de los últimos años.

Alabada por la crítica y subestimada por gran parte del público, ha logrado superarse a sí misma en la tercera temporada, y no solo por la gran calidad en su guión y producción, sino también por el desarrollo de sus personajes y sus reflexiones en torno a la esencia del ser humano.

La trama sigue centrándose en la experimentación de la protomolécula y la guerra por el control de esta. Lejos de volverse monótona, The Expanse va más allá de sus límites y nos sorprende episodio tras episodio.

La temporada se divide en dos partes: en la primera Holden y su equipo ayudan a Prax a encontrar a su hija, mientras se enfrentan a las conspiraciones de Errinwright, que ponen en peligro a todo el sistema solar. En la segunda, con el fin de la guerra, los habitantes de la Tierra, Marte y El Cinturón deben unirse para enfrentar lo desconocido.

La serie sigue enfatizando las consecuencias de las guerras, el uso de las armas científicas en estas y, además, hace una crítica a los discursos basados en la xenofobia y supremacía de razas, todo esto sin llegar a abrumar al espectador. Al contrario, se presenta de una manera que nos induce a la reflexión, cuestionando cada decisión que toman los protagonistas. Aquí no hay bandos buenos o malos, cada planeta y nación lucha por lo que cree bueno y correcto para ellos. Sin embargo, ninguno puede desprenderse finalmente de lo que los une: su naturaleza humana. Ese es el eje de The Expanse: desenmarañar las características distintivas que nos unen, que no solo tienen que ver con las físicas, sino también con las formas de pensar, sentir y actuar.

Cuando los tripulantes de todas las naves atrapadas en El Anillo comprenden que están solos, a merced de la muerte, deciden olvidar sus enemistades y ayudarse a sobrevivir juntos. porque al final buscan lo mismo y no pueden ignorar el sufrimiento de los suyos.

A un nivel más particular, Holden y la tripulación de la Rocinante descubren la importancia de la familia y el perdón. The Expanse le da a cada personaje su espacio, otorgándoles un pasado para que el espectador pueda entender sus motivaciones.

El final de la tercera temporada nos devela algo que desde la primera temporada los protagonistas se preguntaban: ¿habrá vida en otros planetas? ¿Somos los únicos? La protemolécula fue creada por una forma de vida inteligente, pero esta civilización se había extinguido misteriosamente, dejando su poderosa tecnología en el universo.

Afortunadamente tendremos toda una nueva temporada para descubrir lo que Holden y sus compañeros harán con toda esta nueva información en su poder, ya sea viajar a nuevos mundos y aprender de ellos o destruirlos.

Spoiler Show #11