Lo que empezó como una broma ahora tiene su propia serie: Chad Powers, la nueva comedia de Hulu, toma un personaje ficticio creado por el exjugador de la NFL Eli Manning para adaptarlo a una historia que mezcla deporte, humor y redención. La primera temporada llegó a su fin, dejando a los espectadores con la promesa de seguir explorando la vida y los desafíos de Russ Holliday.
Manning, que en un episodio de la serie documental Eli’s Places se disfrazó de Powers para participar en pruebas de mariscal de campo en la Universidad Estatal de Pensilvania, inspiró sin querer a una narrativa que ahora explora la necesidad de segundas oportunidades y la búsqueda de identidad.
La serie Chad Powers sigue a Russ Holliday, un mariscal de campo problemático de la Universidad de los Patos de Oregon, cuya vida se desploma tras una jugada fallida en el Campeonato Nacional de Fútbol Americano Universitario contra los Bulldogs de Georgia.
Ese momento no sólo marcó su carrera deportiva, sino también su relación con el mundo: Holliday ya no disfruta de la vida y está un constante recordatorio de su pasado que lo envuelve en la tristeza y el arrepentimiento, pero es demasiado egocéntrico como para aceptarlo.
Ocho años después, Holliday ve una oportunidad inesperada. Los Catfish del Sur de Georgia necesitan un mariscal de campo y realizan pruebas. Inspirado por un póster de Mrs. Doubtfire, Holliday decide asumir otra identidad y presentarse como alguien distinto: Chad Powers.
Este gesto no es sólo una estrategia para volver al campo, sino una metáfora de la búsqueda de redención y cambio personal. La serie Chad Powers usa la comedia y la falta de seriedad en la situación para explorar cómo una persona puede enfrentar sus errores y aspirar a ser mejor.
Lo especial de Chad Powers no está únicamente en la trama deportiva ni en el humor de Holliday tratando de mantener su identidad oculta, sino en la manera en que la serie aborda la transformación personal.
Russ quiere dejar de ser él mismo, odia al hombre que fue y encuentra en Chad no sólo un alter ego exitoso, sino un modelo de cómo podría vivir siendo apreciado y auténtico. Sin embargo, la historia deja claro que Chad no es alguien diferente, es una versión de Russ que siempre estuvo presente esperando ser liberada.
Chad Powers combina comedia, emoción y un retrato honesto de las segundas oportunidades. La serie muestra que el cambio es posible, pero requiere decisión, valentía y confrontar lo que uno fue. Entre situaciones absurdas, la producción de los hermanos Manning entrega una lección sobre la redención y la autenticidad. A veces, para convertirse en alguien mejor, primero hay que descubrir que esa persona siempre estuvo dentro de nosotros.