¡El legado de Wes Craven mejor que nunca! Scream 6 amplía MUY BIEN a la franquicia

Hace un año exactamente estábamos hablando del regreso de Ghostface a los cines. Scream (2022) nos sorprendió con una serie de conceptos que ahora son los mismos que pone sobre la mesa para reinventarlos y nuevamente burlarse de sí misma, del género y cómo esta es la franquicia que ha desarrollado la inteligencia para poder sorprender a sus fans y a los nuevos espectadores del terror en cada entrega.

La reinvención no ha sido fácil. Requirió que la franquicia se colocara a sí misma en la línea de fuego entre caer en la pretensión guionística o en la ridiculez inverosímil. Scream 6 se planta a sí misma dentro de un concepto que ni siquiera tiene nombre. Su antecesora se autonombró «recuela». Continuando con este juego de etiquetas, esta sexta parte ¿qué es?

Veamos.

¿De qué trata? Los sobrevivientes de Scream (2022) ahora se encuentran en Nueva York y piensan que todo sobre Ghostface ha terminado. Pronto comienzan a suceder más y peores asesinatos cerca de ellos. El asesino deja pistas: el terror no ha terminado.

Matt Bettinelli y Tyler Gillett, en equipo con los escritores James Vanderbilt y Guy Busick, traen una sexta entrega que, desde que se anunció, prometía un Ghostface distinto. Conociendo el estilo que la saga ha tenido desde 1996 podemos pensar que cualquier cosa es posible y cualquier personaje puede morir. Scream 6 es prueba fehaciente de que esta saga se convierte en una franquicia exitosa y rentable, y no solo en el aspecto económico, también en su inventiva y meta universo propio. Ha sabido implementar giros argumentales interesantes para mantener a los fans del terror ocupados con sus intrigas y misterios sobre quién será el asesino de cada nueva película.

Scream siempre se ha caracterizado por una apertura impactante, violenta y, sobre todo, que plantea lo que será toda la película. Esta no es la excepción: la introducción o presentación de esta nueva parte de la franquicia es imponente, y nos avisa que absolutamente nadie está a salvo. De inmediato cambia las reglas que ellos mismo plantearon en la película anterior para que el espectador comience a quebrarse la cabeza en suposiciones y conjeturas sobre quién de los que rodean a Sam, Tara, Mindy, Chad, Gale, etcétera, es el asesino. Recordemos que las historias de Kevin Williamson siempre dejaban pistas arguméntales de quién o quiénes eran los posibles Ghostface. Esta no es la excepción.

Lo interesante de Scream, no como entrega individual sino como concepto, es que es sumamente ingeniosa para redefinirse a sí misma en su propia metalingüística y burlarse del género, pero al mismo tiempo cambiar las reglas que se ha establecido ella misma primero como saga y ahora franquicia. Reconoce muy bien los clichés, los visita y brinca para que sirvan como un despiste al espectador. Todo el tiempo, y creo que aquí radica parte de su éxito como franquicia, es que siempre colabora con su público. En esta nueva entrega está mucho más consciente que este juego de pistas y asesinos y la subida de tono en las muertes serán los elementos fundamentales para mantener a su público emocionado y ocupado. 

Algo que hace mucho más interesante a esta nueva entrega es que en alguna parte no se reconoce como una secuela habitual de la franquicia al ser una continuación de un concepto que los mismos escritores llamaron recuela, concepto que tiene un elemento importante: los «personajes legado». Esto ataca la nostalgia de los fans más acérrimos desde 1996, pero también introduce nuevos e interesantes personajes que se nutren del clásico de Wes Craven para poder justificar su permanencia en la historia.

Cinematográficamente hablando, hay momentos y hasta secuencias enteras que hacen que Scream 6 tenga un mejor lenguaje. Por ejemplo, la escena del metro que aparece en el tráiler tiene planos cerrados y planos dentro del plano que incrementan la tensión del espectador, algo inusual en las entregas anteriores. Me refiero a que los directores saben cómo establecer una atmósfera de tensión y terrorífica al espectador, al mismo tiempo de innovar en intención y comunicación por medio del lenguaje visual para no ser obvios por medio de los diálogos; tampoco solamente ofrecer sangre y jump scares, sino algo más interesante en el plano técnico.

Los tiempos han cambiado y los géneros cinematográficos (más el cine de terror) se han reinventado. Scream como saga, y ahora como franquicia, se corona a sí misma como la más ingeniosa, duradera e inventiva de su propio género.

Scream 6 ya está cines.

Video
https://www.youtube.com/watch?v=neTe2F6jhUk
Spoiler Show #11