Debo decir que soy ignorante del cine de Bollywood. No conozco nada. Sin embargo, me aventuré a poder dar play a una película que desde su estreno en la India, su país de origen, casi logró los 160 millones de dólares. Y, es más, está catalogada como la mejor película india en toda la historia de su cine.
RRR de S.S Rajamouli parece ser de esos raros fenómenos cinematográficos que rompen las propias fronteras del lenguaje para implantar uno propio y conquistar a todo tipo de espectadores. Críticos, gran público y aún personas que no son cinéfilos han encontrado en esta película un melodrama efectivo con todos los ingredientes necesarios para sentarse más de tres horas sin aburrirse un solo segundo.
RRR trabaja la historia de un audaz guerrero hindú que es jefe de su comunidad en una India controlada por los británicos. Un día un Capitán del Ejército Británico, por capricho de su esposa, arranca a una niña de su familia. El rebelde y jefe de su comunidad se da a la tarea de buscarla para traerla de regreso a cualquier costo. Paralelo a esto, otro hindú que pretende encajar y caer bien al Ejército Británico, tratará de impedir que el protagonista logre su propósito de regresar a la niña a su aldea. Pero nada es lo que parece en esta historia de amistad, música y traición…
Es pretencioso explicar y poder reseñar una película con tantos elementos en una sola hoja. Cuando estaba viendo esta película parecía que veía una con el barroquismo de Baz Luhrman y sus musicales, los efectos trepidantes y explosiones de Michael Bay en el melodrama más pegajoso y disfrutable al mismo tiempo. Sé que suena bizarro pero, como si de una onírica experiencia se tratara, la trama y su dramatismo me cautivaron de forma inmediata. Las exageraciones visuales son tan estrambóticas al mismo tiempo que increíbles que no pude dejar de ver.
Ante la duración la verdad pensé que me aburriría y la terminaría apagando mi dispositivo, pero no. Rajamouli tiene la técnica perfecta del manejo de la imagen; cada plano comunica lo que quiere decir sin un solo dialogo. Aquí es cine puro en su máxima expresión. Los primeros cuarenta minutos son planos de acción sin una sola palabra de sus protagonistas. Aún así se logra entender la intención, la problemática y el conflicto casi de manera perfecta.
El melodrama es exagerado pero efectivo. El guion es llevado a cabo con una pulcritud técnica que parece una obra maestra del cine en toda la extensión de la palabra. La grandilocuencia visual es embriagante; no cansa ver a este par de actores hacer las acrobacias que hacen casi sin ningún motivo.
No estoy seguro que un director hollywoodiense pudiera llevar una obra cinematográfica de esta envergadura técnica y de guion. RRR abarca temas como el colonialismo bárbaro y al mismo tiempo toca tradiciones y las historias de sus personajes sin perder el tiempo más en unas que otras. Todo es importante, con el peso necesario dentro de la película. Nada se siente apresurado o forzado. La acción es de lo mejor que he visto en años porque, aunque es bulliciosa y superlativa, en el momento en que se ve, el director ya te cautivó con su universo de locuras, por lo tanto ya todo es creíble, verosímil y entretenido.
RRR se encuentra en Netflix; es una joya bastante bien escondida que solo cinéfilos aventureros lograrán apreciar.