Al abordar la figura de una artista tan disruptiva y pionera como Pola Weiss, la tentación de caer en el panfleto o en la biografía lineal es grande. Sin embargo, en su documental, la directora Alejandra Arrieta logra esquivar estos lugares comunes para adentrarse en las profundidades más oscuras y complejas de la creadora mexicana.
Como bien revela Arrieta, la concepción inicial de la película apuntaba hacia una estructura clásica de tres actos donde el antagonista natural sería el patriarcado o el sistema que le impedía brillar. Pero la verdadera fuerza narrativa del documental se desata cuando la directora comprende que el verdadero enemigo de Pola Weiss no era externo, sino profundamente íntimo: la muerte misma.

La obra se construye sobre una tensión constante, una dualidad descrita perfectamente como el choque entre el Eros y el Tánatos. Por un lado, presenciamos la arrolladora vitalidad de Weiss: su necesidad de crear, su expresividad sin límites y su genio comunicativo. Por el otro, nos enfrentamos a la sombra constante de la soledad, la maternidad frustrada y la muerte.
Arrieta acierta al explorar el origen de esta oscuridad. Desde la concepción de la artista —marcada por el estigma familiar de que “no debió haber nacido” al ser hija de primos—, se siembra una huella de “no existencia” que la perseguiría toda su vida. Esta lucha interna se manifiesta en sus intentos de suicidio, el dolor por no poder ser madre y la pérdida de sus propios padres, elementos que el documental teje con gran sensibilidad.

Más que un simple recuento cronológico o un análisis académico de su invaluable aporte al videoarte, el trabajo de Alejandra Arrieta trasciende hacia la construcción de una mitología en torno a Pola Weiss. Al redefinir al antagonista de su historia, la directora nos entrega un retrato crudo, humano y profundamente conmovedor de una mujer que pasó su vida creando luz para combatir, hasta el último momento, la inminente oscuridad. Un trabajo fílmico que no solo documenta, sino que comprende la complejidad psicológica de su protagonista.
