¿Los recuerdan? En América Latina los conocimos como La Familia Biónica, y el título original en realidad no cambiaba mucho: ¡Bionic Six!
Era una de esas joyitas ochenteras que funcionaron genial en el público infantil y adolescente porque mezclaban de manera perfecta historias occidentales con especialistas en animación japonesa, sin que necesariamente fuera anime.
¡Así comenzaba esta maravilla!
Pero más allá de la nostalgia, hay razones muy interesantes para que el Queremos de regrese de esta ocasión invoque a la entrañable Familia biónica… ¡en especial porque nunca tuvo un final verdadero!
¿Cómo surgió?
Tal como les contamos con casos como ThunderCats y The Real Ghostbusters, Bionix Six fue una de esas fórmulas de éxito ochenteras donde estudios anime japoneses colaboraban con distribuidoras norteamericanas para crear y distribuir series animadas infantiles que no sólo rellenaran los espacios de los famosos «sábados por la mañana», sino que dieran pretexto para vender juguetes y figuras. ¿Quién sabe? En una de esas podrían vencer a He-Man y Star Wars.
Ajá, sí…
El punto es que Tokyo Movie Shinsha Entertainment (TMS Entertainment) y MCA/Studios USA se asociaron para crear lo que en un inicio iba a ser la serie animada/secuela a las series live-action gringas de El Hombre Nuclear y La Mujer Biónica, plan que se desmoronó rápidamente al no contar con el apoyo de los creativos de dichas producciones.
Pero la alianza no se dio por vencida y reclutaron al director Osamu Dezaki, famoso por joyas como las series anime Black Jack, Ashita no Joe, Golgo 13 y Super Agente Cobra. ¡Imaginen las secuencias de acción que podrían crearse con él, y de hecho es lo más destacable de Bionic Six.
La historia se ubica en el año 1999, cuando el piloto de pruebas Jack Bennet que trabaja para el profesor Amadeus Sharp revela a su familia que en realidad es un agente especial del gobierno, cuando se ven sorprendidos por una avalancha en el Himalaya que los deja en estado de coma. Para salvarlos, Jack pide ayuda al profesor Sharp, quien termina poniéndoles implantes biónicos que, en consonancia con el mineral radioactivo Bertonium, los dota de poderes especiales y diferentes entre sí.
¿Por qué queremos que regrese?
En primer lugar, porque la serie era buenísima, con tramas inteligentes, variadas y, pese a que sus villanos eran un asco en términos generales, aún así la «química» entre la familia (biológicos y adoptivos) era excelente. Sus secuencias de acción y avance en protagonistas era algo muy bien construido para el target al que iba dirigido, lo cual hacía que chicos y grandes disfrutaran la serie… incluso convirtiendo a mamá Helen Bennet como una de las primeras mujeres mayores deseadas antes de que eso significara algo.
La otra razón es porque lamentablemente la serie solo contó con 65 episodios y 2 temporadas (1986–1987), ¡para ser cancelada sin tener una conclusión apropiada! Y lo peor es que la cancelaron porque los juguetes de LJN no se vendieron como se esperaba… aunque para ser francos, ¡eran una porquería!
Así que, ¡Queremos que regrese Bionix Six, por favor! Y de preferencia, con ese sensacional doblaje latino que nos conquistó cuando llegó la serie a esta región, en 1988.