Pray Away es una interesante investigación sobre la relación del homosexualismo y la Iglesia, pero…

«¿No se dan cuenta de que los que hacen lo malo no heredarán el reino de Dios? No se
engañen a sí mismos. Los que se entregan al pecado sexual o rinden culto a ídolos o
cometen adulterio o son prostitutos o practican la homosexualidad».

El párrafo de una carta del apóstol Pablo a la iglesia primitiva radicada en la ciudad de Corintio es la razón por la cual los cristianos siempre han estigmatizado a las personas que sienten atracción por su propio sexo. Sin embargo el mismo apóstol, entre el año 52 y 56 d.C, escribió la carta a los habitantes de Galacia (Galatas) que dice lo siguiente: «Ama a tu prójimo como a ti mismo». Galatas 5 :14.

Esto parecería una discordancia o una contradicción de un autor que daba una enseñanza por medio de cartas a la iglesia cristiana primitiva de ese tiempo. Sin embargo, Pablo en la carta a los corintios despega su exhortación desde los errores íntimos y personales mientras que en los galatas desde los generales. Lo que quiere decir que el cristianismo no radica en rechazar a los homosexuales, no se trata de ser homofóbico, nunca se emplea la palabra odiar.

Este preámbulo es quizá muy largo para reseñar este documental de los más apropiados, certeros y necesarios para este tiempo.

Pray Away es un documental que habla de lo que muchas veces los mismos cristianos no hablan: los gays dentro de la creencia cristiana. Hay miles de personas que viven bajo la culpa y el escrutinio social en las iglesias por sentirse atraídos a gente de su propio sexo. Lo ocultan y, si todo sale bien, algún día lo aceptarán, pero con las miradas recelosas de los demás que esperan de ellos un cambio, causando una presión psicológica que ataca uno de los pilares más grandes en la psique del hombre: el sentido de pertenencia.

Bajo este esquema se crearon las famosas “terapias de conversión” en las que, por medio de métodos de todo tipo, se obligaba a una persona gay a dejar de serlo. El método causó dañó a miles de hombres y mujeres estigmatizadas por no lograr suprimir sus deseos sexuales que, a la larga, ocasionó ansiedad, depresión y, en muchos casos, posteriormente el suicidio. Algunos de los pocos que sobrevivieron viven advirtiendo a más homosexuales acerca de este tipo de prácticas que causan un daño irreparable a la comunidad LGBT pero también una gran división entre la religión y los gustos sexuales de un grupo de personas que comparten las mismas creencias espirituales de muchos cristianos pero que aún viven con la zozobra de poder cambiar esta parte de su naturaleza humana.

Fuente: Netflix

Consecuentemente se creó una mala imagen hacia las iglesias cristianas, ligándolas
inmediatamente con el concepto de la palabra «homofobia». Y en cierto grado sí, los
humanos que llenan estos lugares han mal interpretado lo que el apóstol Pablo quiso
decir. El autor de las cartas a los galatas se dirige de manera personal como parte de una responsabilidad íntima de cada persona, no de comunidad, en la parte de los pecados, y se refiere de una manera general al decir que amemos al prójimo, ahora sí, como un sentido de comunidad y familia.

El documental expone la situación sin tomar ningún partido y, por medio del testimonial de muchos homosexuales, trata de entender por qué salieron lastimados de esos lugares. Porque esta gente cristiana, con muchos más errores que los mismos gays, los rechazaron e hirieron, y tomando un lugar de Dios los juzgaron, cuando solo debían de servir de apoyo en su intento por cambiar lo que ellos quisieran en sus posibilidades cambiar. Y, aunque esto no se lograra, seguir adelante, entendiéndolos y amándolos.

Pray Away deja al descubierto la brecha que existe entre la religión y la comunidad
LGBT, la cual no debería de existir porque la enseñanza de Jesús en la biblia siempre fue desde la gente que pecaba como María Magdalena o el mismo Pablo que mataba cristianos: siempre se reunía con las prostitutas o gente que engañaba a sus cónyuges y rechazaba a los religiosos como los fariseos.

Pero...

Pray Away es un documental necesario para comenzar a reconciliar las creencias
espirituales y las vidas de una comunidad que vive bajo la culpa y el rechazo mutuo hacia
una corriente cristiana que es predominante en el mundo después el catolicismo. Todo el
material es a base de testimonial en primera persona de líderes del movimiento llamado
Éxodo y sus seguidores, al mismo tiempo de un activista cristiano que solía ser
transgénero que vive para levantar un nuevo movimiento de inclusión sin juicios a la
comunidad LGBT.

Fuente: Netflix

En resumen

Dios no se trata de religión, se trata de una relación personal de cada uno con Él que se
debe reflejar en dirección a los demás, sin odiar ni rechazar a los que van, probablemente, con más o menos errores que nosotros en el mismo camino. Las enseñanzas bíblicas siempre se enfocan hacia el amor y la aceptación a los demás; probablemente somos todos los que hemos radicalizado estas ideas que en manos equivocadas pueden hacer mucho daño a los demás.

Fuente: Netflix
Spoiler Show #11