¿Qué hay en la Tierra Media que nos gusta tanto? ¿Son las espadas, los magos, la fantasía, los arqueros, las batallas, la forma de vida de los protagonistas, las criaturas increíbles que se esconden en los cielos, en el agua y en los bosques? ¿O hay algo más?
Desde el comienzo del nuevo siglo se han estrenado una gran cantidad de series y películas que tienen lugar en la Tierra Media, obviamente la principal referencia cuando hablamos de este tipo de producciones es El Señor de los Anillos, cuya primera entrega se lanzó en 2001. Las ediciones que completaron la trilogía fueron extremadamente exitosas, 897, 947 y 1146 millones de dólares.
El éxito de las películas basadas en los libros de Tolkien marcó una tendencia en la industria del cine, ya que el Señor de los Anillos se convirtió en un fenómeno cultural impresionante, muchos estudios trataron de capitalizar esto incluyendo a la Tierra Media en sus proyectos. Algunos inventaron historias originales para la pantalla grande, mientras que otros fueron a buscar libros similares a TLOTR para poder adaptarlos en un formato live-action.
Las características varían en todos estos proyectos, pero hay algunas que se mantienen intactas y son las mismas que mencionamos en el primer párrafo de este artículo. Parece haber una fórmula detrás de este tipo de películas que siempre termina atrayendo una buena cantidad de espectadores. Las historias de los caballeros, los reyes, las batallas épicas y ese condimento especial de la magia y la fantasía hace voltear la cabeza de muchos cuando oímos de un proyecto de este estilo. Por supuesto, así como el cine se apoyó en la Tierra Media, la television no tardó mucho en unirse.
Obviamente, la diferencia de presupuesto fue enorme al principio y había cosas donde la pantalla chica no podía competir, pero la televisión tuvo a su favor el tiempo. La cantidad de episodios nos permitieron conocer más en profundidad los lugares de la Tierra Media, los secretos detrás de cada familia importante, las leyendas de cada batalla, el origen de lo fantástico, el nacimiento de nuevas criaturas, la cultura y las reglas de cada comunidad. Fue en este aspecto donde las series pudieron ganarle a las películas, ya que lograron explicarnos mejor de qué se trataba exactamente la historia y por qué debería interesarnos.
La obsesión con la Tierra Media y principalmente los libros de Tolkien no disminuyó con el tiempo. Diez años después de la primera trilogía se lanzó una nueva serie de tres película de El Hobbit, que tenía lugar en el mismo universo, pero varios años antes de la historia original. A pesar de que la recepción de la crítica no fue la misma, el éxito en taquilla fue muy similar, ya que cada edición recaudó 1017, 959 y 962 millones de dólares. Pasaron los años y la calidad de la historia bajó, pero el interés del público en este tipo de historias quedó intacto.
Las historias basadas en la Tierra Media tienen la particularidad de poder juntar varios géneros en uno, fantasía, política, guerra, drama, romance, aventura. Si no te interesa la acción, te pueden atraer las artimañas políticas que hay detrás de cada historia o las criaturas fantásticas y elementos mágicos que juegan un rol principal en la trama o, de lo contrario, te puedes sentir atraído por los protagonistas y su historia de amor. Hay un poco para todos, es como un tenedor libre, puedes elegir lo que más te guste.
Este año será el turno de The Lord of the Rings: The Rings of Power, una nueva serie basada en la historia de Tolkien pero que tiene lugar cientos de años antes que las aventuras anteriores. Y no será un programa cualquiera, ya que tuvo un presupuesto mayor a mil millones de dólares, y se espera que tenga una audiencia acorde. Será muy interesante ver cuál es el éxito del show, ya que eso también determinará si el resto de las cadenas siguen apostando a la Tierra Media.