El jueves pasado Prime lanzó el tráiler oficial de su comedia romántica Rojo, Blanco y Sangre Azul, y lo que más me ha llamado la atención es el gran recibimiento que está teniendo tanto por parte de los lectores de la novela homónima de Casey McQuiston como por el público en general. Al momento de escribir este artículo, el tráiler de la película en la cuenta oficial de YouTube de la plataforma streaming está a punto de alcanzar los 5 millones de vistas. Y me sorprenden los números porque no se trata de una comedia romántica heterosexual, sino LGBT+.
Por el bien de la sociedad, es necesario que Rojo, Blanco y Sangre Azul triunfe

Por supuesto, las comedias románticas LGBT+ no son inexistentes en la historia del cine y la televisión, pero sí son escasas si las comparamos con las heterosexuales. Además, muchas veces no tienen el éxito y/o la promoción que se merecen. Por ejemplo, el año pasado Universal Pictures estrenó Bros, «una de las primeras comedias románticas de un gran estudio que cuenta con un reparto casi íntegramente 2SLGBTQIA+«. Sin embargo, falló tremendamente en la taquilla mundial. Tuvo un presupuesto de 22 millones de dólares y solo recaudó 14,8 millones de dólares.
Mientras el guionista y protagonista Billy Eichner atribuyó el fracaso de la película a los heterosexuales que no fueron a verla, los críticos lo atribuyeron a la falta de estrellas en los roles estelares y al mal marketing, pues la película se vendió por su importancia en la representación LGBT+ y no por su contenido, el ser una comedia «muy divertida» del director de Forgetting Sarah Marshall y Neighbors, Nicholas Stoller (vía).
Por el lado del streaming, a las comedias románticas queer les ha ido mejor como fue el caso de Happiest Season (2020) y Crush (2022), ambas estrenadas por Hulu. De acuerdo con Samba TV, Happiest Season, protagonizada por Kristen Stewart y Mackenzie Davi fue vista por «416.680 hogares estadounidenses en su fin de semana de estreno», mientras que Crush de la directora Sammi Cohen «fue la tercera película más vista en todas las plataformas en Estados Unidos durante la semana del 29 de abril de 2022″ (vía).
Además, ambas películas fueron muy bien recibidas por el público y la crítica. En Rotten Tomatoes Happiest Season tiene un 82% de aprobación de la crítica y 72% del público y Crush tiene un 78% de aprobación de la crítica y 81% del público.
Así que aunque Bros haya fracasado, no creo que sea un motivo para que los estudios dejen de apostar por comedias románticas queer. Happiest Season y Crush lo han demostrado, el público está ahí, solo falta encontrar la receta adecuada. Por supuesto, Rojo, Blanco y Sangre Azul parece tenerla, pues además de arrastrar una base de fans de la novela, tiene como protagonistas a dos estrellas de Netflix, Taylor Zakhar Perez (The Kissing Booth 2) y Nicholas Galitzine (Purple Hearts).

Si Rojo, Blanco y Sangre Azul tiene éxito como lo está demostrando su tráiler, abrirá paso a más comedias románticas LGBTQ+ (y a más adaptaciones literarias) en grandes plataformas y con mayores públicos. Y creo que eso lo que más necesitamos, menos historias oscuras sobre la experiencia de ser queer y más historias positivas en primer plano, porque nosotros también merecemos finales felices.