Nadie tiene dudas de que Estado Unidos y Canadá tienen un poder importante en la industria cinematográfica mundial. Pero, ¿dónde queda Latinoamérica en este panorama? ¿Es acaso su cine igual de importante o trascendente? En Spoiler nos dimos a la tarea de realizar un estudio que reveló cómo el resto del continente también tiene algo que decir cinematográficamente, encontrando las cintas más reconocidas de esta zona y mostrando cómo poco a poco ha ido creciendo el aplauso para las historias latinas.
Cabe mencionar que en esta investigación solamente se habla de aquellas cintas que, dentro de cada país latinoamericano, son las más premiadas y reconocidas de la historia, más no pondera la importancia de los galardones y nominaciones obtenidas, sino solamente el total de las mismas. Ya sean triunfos en festivales de cine, asociaciones de críticos, así como el Óscar, Palma de Oro, Globos de Oro, Premios Platino y academias de cada país representado.
México, Brasil y Argentina: el tridente poderoso de Latinoamérica
Existen tres industrias que han sido los pilares para Latinoamérica y han ayudado a abrir las puertas al resto de la zona. Primero, se encuentra México, cuna de la cinta más galardonada de este listado: Roma, de Alfonso Cuaron, misma que durante su corrida mundial acumuló 484 reconocimientos en total, divididos en 255 victorias y 229 nominaciones.
Entre los triunfos más destacados del filme de Cuaron destacan los tres Óscar a Mejor Dirección, Mejor Fotografía y Mejor Película de Habla no Inglesa, siendo ésta la primera vez que el país se llevara ese galardón, así como un gran éxito en el Festival de Venecia. Cabe resaltar que antes del arrollador paso de esta cinta, México ya había hecho ruido a nivel internacional con otras dos cintas clave para la filmografía nacional.
En plena Época de Oro del cine mexicano, Los Olvidados de Luis Buñuel compitió por la Palma de Oro en el prestigiado Festival de Cannes. Aunque no la ganó, el cineasta español si fue reconocido en 1951 como Mejor Director en el certamen. De ahí, brincamos a 1960 cuando Roberto Gavaldón estreno Macario, con el gran actor Ignacio López Tarso, película que ostenta el honor de ser la primer cinta nominada al Óscar para el país. Así daba esta industria los primeros pasos para ser conocidos de forma internacional.
Para completar la tríada siguen otros dos países que, junto a México, han logrado posicionarse internacionalmente como industrias importantes a pesar de las situaciones políticas que han enfrentado. Tenemos entonces a Brasil, que con todo y las diferentes dictaduras militares que han encarado, han logrado cimentar un cine que poco a poco ha evolucionado.
Los cariocas tienen el honor de haber conseguido ser el primer país que puso al resto de Latinoamérica en el mapa gracias a O Pagador de Promessas de Anselmo Duarte, que en 1962 logró la primera nominación al Óscar para su nación. Pero fue hasta décadas después que lograría un empuje mucho más certero gracias a dos cintas de dos cineastas que son de lo más reconocidos del país verdeamarela.
Y es que para definir al filme más galardonado de Brasil fue un final de fotografía entre Ciudad de Dios de Fernando Meirelles y Aún Estoy Aquí de Walter Salles, quedándose con el honor la reciente ganadora del Óscar a Mejor Película de Habla no Inglesa con sus 132 menciones en total, donde ostenta 66 triunfos y 66 nominaciones. Por su parte, la de Meirelles del 2002 lleva 75 victorias y 50 nominaciones, sumando 125 reconocimientos en total.
Las 10 películas más premiadas de Latinoamérica
| Título |
Año |
País |
Premios |
Nominaciones |
| Roma |
2018 |
México |
255 |
229 |
| Aún Estoy Aquí |
2024 |
Brasil |
66 |
66 |
| El Secreto de sus Ojos |
2009 |
Argentina |
53 |
43 |
| El Abrazo de la Serpiente |
2015 |
Colombia |
46 |
32 |
| Las Herederas |
2018 |
Paraguay |
37 |
38 |
| La Nana |
2009 |
Chile |
45 |
23 |
| Utama |
2022 |
Bolivia |
28 |
23 |
| Retablo |
2017 |
Peru |
25 |
24 |
| Ixcanul |
2015 |
Guatemala |
23 |
24 |
| Desde Allá |
2015 |
Venezuela |
11 |
26 |
Fuentes: IMDB y FilmAffinity
Argentina cierra la poderosa triada con El Secreto de sus Ojos, adaptación de la novela de Eduardo Sacheri, dirigida por Juan José Campanella, que dejó en el camino a otros grandes títulos históricos del país como La Historia Oficial, Relatos Salvajes o El Hijo de la Novia, por citar algunos. Con 96 reconocimientos, divididos en 53 premios y 43 nominaciones, el aplaudido filme con Ricardo Darín se llevó incluso el Óscar a Mejor Película de Habla no Inglesa en la ceremonia del 2010.
Hablando de logros, la nación albiceleste tiene el orgullo de ser la primera nación que se llevó esa codiciada presea dorada otorgada por la academia estadounidense por primera vez para toda Latinoamérica en 1986, todo gracias a La Historia Oficial de Luis Puenzo, ratificando el gran momento de su industria que venía alzándose después de la dictadura militar.
La explosión de un nuevo cine latinoamericano
El panorama cinematográfico para el resto de Latinoamérica resulta bastante contrastante, mostrando que es a partir de este nuevo siglo que mucho del cine de esta zona comienza a ser valorado y visto por el resto del mundo. Ya sea por el efecto de la globalización o por la calidad creciente de sus historias y el crecimiento paulatino, aunque a veces lento, de las diferentes industrias, comienza a poner a otras naciones en el mapa.
Detrás de las potencias antes mencionadas, tenemos al resto de los países que conforman la zona sudamericana, con Colombia, Paraguay y Chile como otras industrias que poco a poco han crecido gracias a sus narrativas y talentos como los andinos Sebastián Lelio y Pablo Larraín, los cafetaleros Ciro Guerra y Laura Mora, entre otros nombres que han sabido apretar la cuña para irse abriendo paso.
Uruguay y Chile fueron los primeros países que mostraron lo interesante de sus respectivas industrias. En el caso del cine charrúa, fue Whisky de Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll en el 2004 quien dejó una importante huella para su historia cinematográfica. Por otro lado, por los andinos fue el 2009 donde La Nana, comedia negra de Sebastián Silva arrasó con los premiso y nominaciones, llegando incluso a los Globos de Oro, aunque no se llevó el preciado galardón.
En cuanto al resto, hay un dato muy curioso que muestra cómo el cine latinoamericano va en crecimiento. Y es que a partir del 2015 a la fecha, muchas de las cintas que se coronan como las más premiadas y reconocidas de su historia, se crean y comienzan a mostrar el músculo latinoamericano detrás del lente, no sólo en sus historias, sino con directores, actores y mucho más.
Colombia y Venezuela, respectivamente, encuentran en ese año en El Abrazo de la Serpiente, de Ciro Guerra, y Desde Allá, de Lorenzo Vigas, que dejan huella en la historia de su cine, alcanzando 78 premios y nominaciones en el caso del filme colombiano, así como 37 por parte de la película venezolana. Detrás de ellos siguieron Perú en el 2017, Paraguay en 2018, Ecuador en 2019 y Bolivia en 2022 como los países que han logrado, hasta el momento, crear la cinta más reconocida de su cinematografía.
A pesar del gran éxito que en su momento tuvo internacionalmente La Teta Asustada de Claudia Llosa, que la llevó a competir por el Óscar en el 2009, poniéndolos en el mapa, fue hasta Retablo de Álvaro Delgado Aparicio en el 2017 que logró el hito de conseguir 49 reconocimientos, figurando en los BAFTA y en la Berlinale de ese año.
Un año después, Las Herederas de Marcelo Martinessi pone en alto al cine paraguayo de momento, ya que en su paso por festivales y ceremonias de premios, acumuló 37 premios y 38 nominaciones. La industria ecuatoriana encontró en La Mala Noche de Gabriela Calvache en el 2019 a su más fuerte representante con 7 premios y 7 nominaciones.
Cabe resaltar que su cinematografía ya tenía grandes representantes en los directores Sebastián Cordero y Tania Hermida, con cintas como Ratas, Ratones y Rateros y Qué Tan Lejos, respectivamente, que fueron pilares para la misma. Y con Bolivia, es Utama de Alejandro Loayza Grisi quien apenas en el 2022 ha puesto la mira en sus historias dentro del séptimo arte, con 51 reconocimientos en total.
Para la zona centroamericana y del Caribe, Cuba es la que lleva ventaja con otro empate técnico entre la importante Fresa y Chocolate de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, parte aguas para este país que en 1993 consiguió su primera nominación al Óscar con ella. 25 victorias y 2 nominaciones son importantes, pero fue Conducta de Ernesto Daranas en el 2012 que consiguió 21 victorias y 12 nominaciones, con lo que aventaja en reconocimientos al clásico del cine cubano.
Es aquí que, al lado de este país isleño, la industria de República Dominicana comienza abrirse paso. Para muestra, la cinta más reconocida hasta el momento es Pepe, de Nelson Carlo de los Santos Arias, apenas del 2024, con 3 premios y 10 nominaciones, que cuenta el relato del primer y último hipopótamo muerto en América que ganó el Oso de Plata en la Berlinale.
La zona latinoamericana de Centroamérica ha sido azotada por dictaduras militares constantes que han impedido un gran desarrollo en el séptimo arte. A pesar de ello, Nicaragua porta el gran honor de tener la única cinta de esta zona que consiguió una nominación al Óscar como Mejor Película de Habla no Inglesa en 1982 con Alsino y el Cóndor de Miguel Littín, siendo la más aclamada de esta nación y el mayor logro para toda la zona.
Del resto de esa zona, destacan Panamá, Costa Rica y Guatemala como aquellos que continúan creando y batallando por que las historias latinoamericanas trasciendan fronteras. Los panameños tienen a Todos Cambiamos, del 2019, como la más reconocida de su historia a la fecha, siendo aspirante al Óscar y los Globos de Oro. Costa Rica y la dirección de Antonella Sudasassi Furniss pusieron en el mapa el orgullo tico con Memorias de un Cuerpo que Arde, apenas del 2024, logrando 10 premios y 7 nominaciones.
Pero es Guatemala con la obra del ya muy reconocido director Jayro Bustmante quienes se colocan como una de las más importantes voces de la zona. A pesar de tener obras como La Llorona o Rita, es con Ixcanul del 2015 y sus 47 menciones, acumulando 23 premios y 24 nominaciones, que ha logrado cimentarse como la más reconocida en la historia de la nación.
Quedan observaciones muy claras en este estudio, como la escasez de mujeres directoras delante de proyectos exitosos, existiendo solamente dos con la ecuatoriana Gabriela Calvache y la costarricense Antonella Sudassi como las únicas entre el cine más reconocido de Latinoamérica, así como la presencia más constante de la cinematografía latinoamericana en todo el mundo a partir del 2015 en adelante.
Lo que se puede asegurar es que el panorama del cine latinoamericano luce más prometedor que nunca. Si bien hay tres industrias que siguen marcando el paso y continúan haciendo historia como son México, Argentina y Brasil, el resto de la zona comienza a ser visto y escuchado, ya sea aprovechando los hitos de su propia historia o de algunos otros proyectos del área, pero no cabe duda de que Latinoamérica late más fuerte que nunca en sus historias a pesar de los retos económicos, políticos y sociales que enfrenta.