Hace apenas unos días parecía que el estudio estaba preparando las cajas para abandonar California, ahora el panorama es completamente diferente, porque Paramount podría quedarse en Los Ángeles.
Como dimos a conocer hace unos días, David Ellison, CEO de Paramount Skydance Corporation había amenazado con sacar al histórico estudio de Hollywood si no conseguía resolver la demanda que mantiene detenida la adquisición de Warner Bros. Discovery.
Dichas conversaciones llegaron incluso a un punto donde representantes de la compañía habrían dicho: “terminamos”.
Ahora, Paramount podría quedarse en Los Ángeles después de que la compañía y la fiscalía de California, encabezada por Rob Bonta, entraron en negociaciones avanzadas para resolver la demanda antimonopolio presentada por 12 estados contra su compra de Warner Bros. Discovery. Fuentes consultadas por Reuters incluso aseguran que un acuerdo podría alcanzarse durante este mismo fin de semana.
Paramount y la oficina del fiscal general no han confirmado públicamente los términos ni siquiera la existencia formal de estas negociaciones. California explicó que cualquier conversación de conciliación es confidencial, mientras el estudio declinó hacer comentarios.
Así que todavía no podemos decir por completo que Paramount se queda.
Pero después de semanas en las que parecía más cerca de abandonar Hollywood que de resolver el conflicto, ambas partes finalmente parecen haber encontrado un camino para negociar.
Paramount pasó de “nos vamos” a volver a negociar
La situación cambió varias veces en cuestión de horas.
El 16 de septiembre, TMZ reportó que funcionarios de Los Ángeles y California habían sido informados de que Paramount estaba preparada para anunciar su salida del estado. David Ellison había planteado anteriormente la posibilidad de trasladar operaciones hacia Texas, Tennessee o Georgia si no conseguía resolver el conflicto antes del 1 de octubre.
Las conversaciones parecieron romperse por completo cuando Paramount habría dicho a los negociadores: “we’re done”.
Sin embargo, horas después, la compañía regresó a la mesa. Una fuente describió entonces la situación como “constructiva”, aunque todavía dentro de una “zona roja”.
Dos días después, las señales son bastante más optimistas.
The Hollywood Reporter retomó información del Wall Street Journal señalando que Paramount y la oficina de Bonta se encuentran en conversaciones avanzadas para resolver el caso. Variety reportó igualmente que una de las posibilidades analizadas sería mantener los estudios cinematográficos de Paramount y Warner Bros. funcionando de manera separada durante un periodo determinado después de concretarse la adquisición.
Eso permitiría atacar precisamente uno de los principales argumentos de los estados: que fusionar dos de los mayores productores de cine y televisión estadounidenses podría reducir competencia.
¿Qué tendría que aceptar Paramount?
Todavía no existe un documento público definitivo, pero algunos de los compromisos que se discuten comienzan a conocerse.
Reuters reporta que una de las condiciones sería establecer supervisión independiente sobre CNN, cadena que pasaría a formar parte del conglomerado controlado por Ellison si la compra de Warner Bros. Discovery se completa.
La preocupación alrededor de CNN no está relacionada únicamente con competencia económica. Legisladores y otros críticos han cuestionado anteriormente la manera en que Ellison podría administrar una cadena informativa de ese tamaño después de controversias alrededor del tratamiento editorial de CBS News.
También se estaría negociando un compromiso sobre la cantidad mínima de películas que la compañía deberá estrenar en salas.
Ellison ya había prometido que Paramount y Warner Bros. lanzarían conjuntamente alrededor de 30 películas por año, una forma de defender la operación argumentando que la fusión podría incrementar la producción en lugar de reducirla.
California, sin embargo, ha insistido anteriormente en que los compromisos voluntarios no siempre son suficientes y que las llamadas soluciones estructurales, como vender partes de una compañía, pueden ofrecer mayor protección frente a problemas de competencia.
Eso explica por qué todavía no debemos considerar cerrado el acuerdo.
El reloj también está jugando contra Paramount
Existe además una razón muy concreta para que Ellison quiera resolver todo antes de octubre: 7 millones de dólares diarios, es la cantidad que Paramount acordó pagar adicionalmente a los accionistas de Warner Bros. Discovery por cada día posterior al 30 de septiembre en que la operación permanezca sin cerrar.
Si la batalla legal continúa hasta el juicio programado para marzo de 2027, Paramount calcula que esos costos podrían alcanzar alrededor de 1,300 millones de dólares.
Eso convierte el 1 de octubre en algo más que una fecha simbólica. Cada jornada después de ese día comenzará literalmente a costar millones. De ahí que una conciliación durante este fin de semana pueda cambiar completamente el panorama.
¿El acuerdo permitiría finalmente comprar Warner Bros.?
Resolver la demanda de los estados eliminaría uno de los principales obstáculos que aún enfrenta la adquisición.
La operación, valorada en aproximadamente 110 mil millones de dólares, uniría bajo una misma compañía activos de Paramount con propiedades como Warner Bros., HBO, CNN, Harry Potter y derechos de transmisión de la NFL.
Los reguladores federales ya aprobaron la operación, pero California y otros 11 estados demandaron en julio, argumentando que la combinación podría crear una empresa con suficiente poder para elevar precios y reducir la competencia en el cine y la televisión.
Existe, sin embargo, otro frente.
El Sindicato de Escritores de Estados Unidos también presentó una demanda para intentar detener la operación, alegando que una compañía combinada podría reducir los empleos, los salarios y las condiciones laborales de los escritores. Reuters señala que aún no está claro si el sindicato forma parte de estas negociaciones.
Así que un acuerdo con los estados representaría un paso gigantesco y no necesariamente el último.
Entonces, ¿Paramount podría quedarse en Los Ángeles?
Eso es precisamente lo que ahora parece mucho más probable.
La amenaza de abandonar California estaba directamente vinculada con el enfrentamiento entre David Ellison y Rob Bonta. Si la demanda encuentra una salida negociada, desaparece también una de las principales razones utilizadas por Paramount para justificar una mudanza.
La posible salida había generado preocupación en Los Ángeles porque el estudio de Melrose Avenue representa algo más que una oficina corporativa. Paramount ha formado parte físicamente de Hollywood durante más de un siglo y una mudanza habría agregado otra señal preocupante para una ciudad que lleva años perdiendo producciones frente a otros estados y países.
Pero también es importante no adelantarnos. Ni Paramount ha anunciado que mantendrá definitivamente su sede en California ni la fiscalía ha confirmado que exista un acuerdo.
Hasta ahora sólo sabemos que aquellas conversaciones que hace dos días parecían destruidas no sólo sobrevivieron, sino que avanzaron lo suficiente como para que fuentes cercanas consideren posible una resolución inmediata.
La verdadera negociación ya no parece ser si Paramount se va
Hace apenas 24 horas preguntábamos si uno de los estudios históricos de Hollywood estaba dispuesto a abandonar la ciudad que ayudó a convertir en capital mundial del entretenimiento.
Hoy la pregunta es diferente, ya que Paramount podría quedarse en Los Ángeles, pero probablemente tendrá que ofrecer algo a cambio: mantener cierta independencia entre estudios, garantizar una cantidad de estrenos cinematográficos, aceptar controles relacionados con CNN o realizar otras concesiones que todavía no conocemos.
Para David Ellison, conseguir el acuerdo significaría eliminar uno de los grandes obstáculos para hacerse con Warner Bros. Discovery y evitar una penalización que comenzará a crecer diariamente a partir de octubre.
Para California, significaría conservar uno de los símbolos más importantes de Hollywood sin abandonar por completo sus preocupaciones sobre una de las mayores concentraciones empresariales que la industria haya conocido.
Y para nosotros significa que esta historia volvió a cambiar antes de que termináramos de contar la anterior.
Paramount todavía no ha decidido públicamente si se va o se queda, pero después de haber tenido prácticamente un pie fuera de Hollywood, ahora parece estar buscando la manera de volver a meterlo dentro.
