Santiago Segura es uno de los actores más conocidos de España. Ha aparecido en casi 80 films no solo del país ibérico, también en superproducciones en los Estados Unidos como Hellboy, Pacific Rim, etc. Como director también tiene una larga carrera que comenzó en los 90 cuando apareció en varios concursos en la TV para poder financiar su incipiente carrera y dirigir varios cortos. Uno de ellos, Evilio (1993), ganó un premio Goya (los Oscares españoles) y le permitió dirigir, escribir y actuar en su primer película: Torrente, el brazo tonto de la ley. Esta cinta tuvo un gran recibimiento y fama a nivel internacional y gracias a esto logró dirigir 4 secuelas de la misma. Ahora, después de más de 20 años del estreno de Torrente, parece que Segura ha vuelto a dar con otra saga de comedia para dirigir, protagonizar y escribir. Padre no hay más que uno es una cinta del año pasado que se estrenó en Latinoamérica esta semana.
Santiago Segura nos entrega una comedia familiar redonda, pero…

Segura interpreta a Javier, un ocupado padre de una familia de 5 hijos (4 niñas y 1 niño) que ve cómo su mundo se pone de cabeza cuando, a causa de su trabajo, no puede ir a un viaje de aniversario que había reservado para pasarlo con su esposa Marisa (Toni Acosta) y ella decide no desperdiciar el viaje e ir con una amiga dejando a Javier a cargo de la familia. Obviamente todo se vuelve un desastre que le permitirá a Javier evaluar y volver a conectarse con las cosas más importantes de la vida.

Esta es una comedia familiar basada en la original argentina Mamá se fue de viaje (2017), cinta que tuvo también un remake en México del mismo nombre en el 2019 y un par más en Italia y Francia. La cinta original no era nada del otro mundo, pero lograba sobresalir por las actuaciones de los adultos, quienes la convierten en una reflexión de la edad madura, mientras que la cinta de México era una copia al carbón (hasta el póster era igual) pero muy desangelada (en parte por la fallida dirección del talento infantil). La versión española es una apuesta por la comedia familiar tradicional, llena de enredos y de situaciones con las que cualquier familia se puede identificar, pero adaptado a la modernidad, ya que se hacen menciones a la música de reggaeton, las redes sociales, en especial TikTok, y temas de inclusión y de género.

La mano de Segura en la dirección y el guion hace que la comedia funcione sin ninguna sorpresa. Logra meter varios gags con un poco de humor que nos encantaba en Torrente, pero Segura conoce a su público y sabe muy bien como llegarle desde el lado de lo familiar y eso quedó claro en la recepción que tuvo la cinta que estrenó secuela este año y la parte 3 está planeada para el próximo.
Segura sabe cómo exprimir el excelente cast infantil que hay en esta cinta (Calma Segura y Sirena Segura son hijas del director); logra conectar con la audiencia por el lado de la ternura. Él y Toni Acosta también logran gran química juntos. Todas las partes de la fórmula están muy bien distribuidas.
Pero...
Es una comedia familiar que no defraudará a quienes gusten de ese tipo de historias. Sin embargo, el tema de la inclusión de temas de género está metido con calzador pero de una manera sutil que no brincará demasiado y hasta podría parecer desapercibido para los más jóvenes. Eso es algo que la audiencia española supo reconocer en la taquilla y por eso fue la película española más vista en el 2019 (y la secuela también se perfila para el mismo destino aún a pesar que se atravesó la cuarentena).

En resumen
Padre no hay más que uno es una comedia familiar sin complicaciones con todos los elementos necesarios para que la fórmula funcione gracias a un excelente grupo actoral que sobresale en la parte de los niños. Nos muestra una faceta más madura de Santiago Segura como director, actor y guionista, muy lejos del tipo de comedia que le conocimos en Torrente pero, sin duda, muy efectiva.
