Esta no es una gran despedida para la franquicia de los mutantes. La cinta protagonizada por Sophie Turner terminó siendo un fracaso.
Como escritor, productor y creador de las últimas películas de X-Men, Simon Kinberg finalmente se encargó de dirigir su propia película y, viendo los resultados finales, quizás haya sido una mala idea ¿no? con la recaudación mundial más baja para una película de X-Men: 252 millones de dólares. El resultado final fue una pérdida de 133 millones, según un informe de Deadline.
Dark Phoenix fue concebido originalmente como dos películas y nunca tuvo la intención de ser una película de verano, sino un lanzamiento fuera de temporada antes de que Capitán Marvel se convirtiera en la primera superhéroe femenina de Marvel en lanzar una película en solitario.
Hubo múltiples cambios en la fecha de lanzamiento, de noviembre a febrero y de febrero a junio. Lo cual nunca es un buen indicio. Tampoco ayudó que el personal que promocionaba la película fuera despedido. Kinberg se enamoró de una película que obtuvo un puntaje B en CinemaScore, pero una terrible puntuación de Rotten Tomatoes del 23%; ambos fueron los puntajes más bajos de la franquicia. Queda en manos de Kevin Feige la resurrección de los mutantes.