Donald Trump, actual presidente de los Estados Unidos, adquirió deuda de Netflix en medio de la disputa corporativa por Warner Bros. Discovery, según revelan nuevos documentos financieros divulgados por la Casa Blanca.
Las declaraciones, publicadas el miércoles y firmadas el 26 de febrero, muestran que el mandatario compró entre 600 mil y 1.25 millones de dólares en bonos de Netflix durante el primer del año. Esta operación se suma a otra realizada en el último mes del 2025, cuando adquirió entre 500 mil y 1 millón de dólares en deuda de la compañía, poco después de que se anunciara el megacuerdo de Netflix para adquirir activos de Warner.
De acuerdo con lo reportado por The Hollywood Reporter, estas compras ocurrieron mientras Paramount Global intentaba arrebatarle Warner a Netflix en una intensa batalla corporativa. Finalmente, Paramount logró imponerse en la negociación.
Llama la atención que, aunque en diciembre también se reportó la compra de bonos de Warner Bros. Discovery, la nueva declaración no incluye deuda adicional de esa empresa. En cambio, sí aparecen adquisiciones de bonos de SiriusXM por montos similares, además de deuda corporativa de compañías como General Motors, Boeing y Occidental Petroleum, entre otras.

Un funcionario de la Casa Blanca señaló al medio que las inversiones del presidente buscan replicar índices consolidados y que ni Trump ni su familia tienen capacidad de influir en las decisiones de compra o venta, las cuales estarían a cargo de gestores independientes.
La operación añade un matiz político-financiero al contexto, especialmente después de que el CEO de Netflix, Ted Sarandos, visitara Washington D.C. en plena negociación. Según Axios, una reunión prevista con Trump fue cancelada a última hora por conflictos de agenda. Posteriormente, ambas partes habrían conversado por teléfono tras la decisión de Netflix de no aumentar su oferta por Warner.
Netflix se retiró finalmente del acuerdo con una compensación de ruptura de 2,800 millones de dólares y manteniendo su calificación crediticia de grado de inversión, a diferencia de Warner y Paramount.
Cabe destacar que Trump mantiene una relación financiera menor con Warner Bros., ya que su última declaración anual incluye un pago residual de 333.31 dólares por apariciones especiales en Amor a segunda vista y las series El Príncipe del Rap en Bel-Air y Suddenly Susan.
La revelación de estas inversiones reaviva el debate sobre la intersección entre política, negocios y la industria del entretenimiento en un momento clave para la reconfiguración del mapa mediático global.
