El final de Stranger Things arrasa en salas

Stranger Things 5

El episodio final de Stranger Things no solo marcó el cierre de una de las series más populares de Netflix, sino que también se convirtió en un evento histórico para la exhibición cinematográfica. De acuerdo con fuentes cercanas a la industria, la proyección especial del desenlace de la serie durante Nochevieja y Año Nuevo generó más de 25 millones de dólares en ingresos por concesiones, con estimaciones que incluso apuntan a que la cifra podría acercarse a los 30 millones.

Más del 60% de ese ingreso provino de AMC Theatres, la cadena de cines más grande del mundo. Solo AMC recaudó 15 millones de dólares gracias a una asistencia de 753,000 espectadores, superando incluso a los ingresos combinados de Avatar: Fire and Ash, la película más taquillera de la temporada, que sumó 23.7 millones de dólares durante las mismas fechas.

Dado que los contratos del elenco de Stranger Things impiden cobrar boletos tradicionales por cuestiones de regalías, Netflix y las cadenas de cine optaron por un modelo alternativo: reservar asientos mediante vales obligatorios de consumo. En el caso de AMC, cada asiento requirió la compra de un crédito de 20 dólares en alimentos y bebidas, ingreso que quedó íntegramente en manos de los exhibidores.

El final de la serie se proyectó en más de 620 salas en Estados Unidos, y los creadores de la ficción, los hermanos Duffer, anunciaron dos días antes del evento que ya se habían vendido 1.1 millones de asientos, superando ampliamente los registros previos de KPop Demon Hunters. A diferencia de ese evento, AMC sí participó activamente en Stranger Things, concentrando más de un tercio de las salas y a más de la mitad del público total.

Aunque este ingreso no cuenta como taquilla tradicional —ya que se trata exclusivamente de ventas en concesiones—, la industria considera el evento como un nuevo “número uno” para Netflix en salas, sin reparto de ingresos con estudios, algo inédito para una plataforma de streaming. Para los cines, representó un auténtico regalo tardío de Navidad, especialmente en un contexto de recuperación para la exhibición.

Este experimento también funciona como una señal de acercamiento entre Netflix y los exhibidores, quienes buscan que la plataforma apueste más por estrenos en salas. La estrategia cobra mayor relevancia tras el avance de Netflix en la adquisición de Warner Bros., lo que implicará compromisos contractuales con cineastas y una redefinición de sus ventanas de exhibición.

Mientras Netflix ha defendido ventanas cortas de 17 días, cadenas como AMC insisten en mantener un estándar cercano a los 45 días. Tras el éxito del evento, el co-CEO de Netflix, Ted Sarandos, aseguró que la compañía está “100% comprometida” con estrenos en salas bajo esquemas tradicionales para las producciones de Warner Bros., aunque persisten dudas en la industria sobre el alcance real de ese compromiso.

El final de Stranger Things comenzó sus funciones a las 7:00 PM (CDMX) del 31 de diciembre y se extendió durante todo el 1 de enero. Aunque Netflix no reporta cifras oficiales de taquilla ni de ingresos en concesiones, el impacto del evento deja claro que la convergencia entre streaming y salas puede ser altamente rentable cuando se trata de fenómenos culturales.