Robert Duvall, leyenda del cine, muere a los 95 años

Robert Duvall, uno de los actores más respetados y versátiles de su generación, falleció el domingo a los 95 años en su rancho de Virginia. La noticia fue confirmada por su esposa, Luciana, según informó The Hollywood Reporter.

Ganador del Premio de la Academia por Tender Mercies (1983) y nominado en siete ocasiones al Oscar, Duvall construyó una carrera marcada por interpretaciones memorables en clásicos como The Godfather, Apocalypse Now, The Great Santini y la miniserie Lonesome Dove.

Su esposa lo recordó como “un actor ganador del Oscar, un director, un narrador”, pero sobre todo como “todo” en su vida. Destacó su pasión por el oficio y su compromiso absoluto con cada personaje que interpretó.

Duvall recibió el Oscar por su papel del cantante country alcohólico Mac Sledge en Tender Mercies, actuación contenida y profundamente humana. También fue nominado por su trabajo como Tom Hagen en The Godfather y The Godfather Part II, el teniente coronel Kilgore en Apocalypse Now, el militar autoritario en The Great Santini, el predicador en The Apostle —película que además escribió y dirigió—, el abogado en A Civil Action y el juez en The Judge.

Su frase en Apocalypse Now, “I love the smell of napalm in the morning”, se convirtió en una de las más icónicas en la historia del cine. La escena, rodada en Filipinas, fue realizada en una sola toma.

Aunque acumuló una filmografía extensa y ecléctica, Duvall consideraba que uno de sus mayores logros fue interpretar a Augustus McCrae en Lonesome Dove (1989). Llegó al papel tras la salida de James Garner y destacó por su experiencia como jinete, habilidad adquirida en su infancia en Montana.

Robert Duvall en El Padrino
Crédito: Paramount Pictures

Nacido el 5 de enero de 1931 en San Diego, Duvall creció en una familia militar. Estudió teatro en Principia College y, tras servir dos años en el Ejército, se trasladó a Nueva York para formarse en el Neighborhood Playhouse bajo la tutela de Sanford Meisner. Allí compartió departamento con Dustin Hoffman y entabló amistad con Gene Hackman.

Su debut cinematográfico relevante llegó con un papel sin diálogo como Boo Radley en To Kill a Mockingbird (1962), recomendado por el dramaturgo Horton Foote. A partir de ahí, su carrera se expandió con títulos como True Grit, MASH*, THX 1138, The Natural, Days of Thunder, Colors, Widows y Hustle.

Lejos del glamour de Hollywood, Duvall mantuvo siempre un perfil discreto. Fundó su productora Butcher’s Run Films y fue un temprano impulsor del Festival de Sundance.

“Deja que el proceso te lleve al resultado”, dijo en 2016 sobre su método actoral. Esa filosofía definió una trayectoria caracterizada por la autenticidad y la ausencia de artificio.

Robert Duvall no tuvo hijos. Le sobrevive su cuarta esposa, Luciana. Con su partida, el cine pierde a uno de sus intérpretes más sólidos e influyentes del siglo XX.

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