La mayoría de los complejos se imaginan en una situación cercana a la quiebra para el final de 2020 o principios del 2021.
Ya repasamos los diferentes problemas que tienen los países de Latinoamérica en cuanto a los cines, y en Europa las cosas no se encuentran mucho mejor. Según El Mundo, en Alemania, Italia y Francia las recaudaciones con respecto al año anterior sufrieron una caída del 60%, mientras que en España ya llega al 68%. Sumado a las condiciones de la pandemia, los estudios han empujado los grandes estrenos a 2021 y la gente no tiene mucho para ver. Cuanto más dure la crisis, corre el riesgo de ser cada vez menos habitual ir al cine.
La Federación de Cines de España (FECE) estima que cuando termine el año, el 96% de las empresas del sector podría tener problemas de solvencia. El sector había invertido 100 millones de euros en nuevos complejos e instalaciones y en 2019 se registró una cifra histórica de recaudación de 624 millones, el mejor resultado en los últimos diez años. No obstante, ahora se enfrenta a una pérdida de rentabilidad de hasta 171 millones de euros en 2020. Si el nivel de demanda y la crisis sanitaria continuaran, el impacto en 2021 podría ascender a 216 millones.
