Las dos horribles pérdidas que tuvimos en The Walking Dead dejó a más de un fanático de la serie en shock, sobre todo por la violencia de los asesinatos. La producción no se limitó al retratar a Negan destrozar los cráneos de Abraham y Glenn, y eso causó muchísima repercusión en los Estados Unidos, un país que tiene sus reglas a la hora de la difusión de contenidos en la televisión.
Entre quienes consideran que la violencia de este primer episodio de la séptima temporada fue demasiado lejos, se encuentra el Parents Television Council (PTC), una organización sin fines de lucro cuya principal meta es promover la creación de contenido apto para toda la familia.
Tim Winter, presidente de esta organización, fue enfático en indicar que los creadores del programa fueron demasiado lejos y aseguró que las familias deben ejercer mayor control sobre el contenido producido por las cadenas por cable.
“El primer episodio de la nueva temporada de The Walking Dead ha sido uno de los más violentos y gráficos que hemos visto en la televisión”, aseguró. “No basta con ‘cambiar el canal’, como a mucha gente le gusta decir, porque los subscriptores de la televisión por cable, sin importar si quieren mirar la programación de AMC, están forzados a subsidiar este contenido violento. Este show brutalmente explícito es una demostración poderosa del por qué las familias deberían tener mayor control sobre la televisión que adquieren a través de sus proveedores de cable y satélite”.
Greg Nicotero, Productor Ejecutivo y director de este polémico episodio, defendió el uso explícito de violencia, indicando que era necesario para la historia.
“Ver a nuestro héroe emocionalmente destrozado frente a nosotros es más perturbador que la misma violencia”, indicó Nicotero, señalando además que la brutalidad retratada en el episodio fue intensa, pero no es más que una representación de lo que se ve en los comics en los que se basa la historia.
“Para mucha gente que ha leído el comic y la novela gráfica, estos momentos han quedado plasmados en su cerebro”.
¿Qué opinan ustedes?
¿Es justo el reclamo de los padres de familia?

