En los últimos cuatro años, la carrera actoral de Kevin Spacey ha mostrado un claro declive debido a las diversas demandas por agresión sexual que se han hecho en su contra, aunque bien esto no ha impedido que el reconocido intérprete haya podido trabajar en otras producciones internacionales.
Tal es el caso de Control, título de la nueva película que protagonizará, y que queda marcada como el primer proyecto en el que trabajará tras haber ganado una demanda por agresión sexual de 40 millones de dólares en EE.UU.; aunque por otro lado Spacey también tendrá que enfrentar nuevos cargos por el mismo tema en Reino Unido.
La historia sigue a una ministra del gobierno británico, Stella Simmons (Lauren Metcalfe), que se ha embarcado en un tórrido romance con el Primer Ministro (Mark Hampton). Una noche, mientras Simmons se dirige a su casa en su coche autónomo, descubre que el vehículo ha sido secuestrado a distancia por alguien que conoce su secreto y quiere vengarse. Pronto, el coche se desboca por las calles de Londres con ella atrapada en su interior.
Gene Fallaize (Superman Requiem) escribe y dirige esta película donde Spacey solo prestará su voz para el personaje que amenaza y secuestra el vehículo de Simmons. Caso similar al trabajo hecho por Kiefer Sutherland en la película Phone Booth (Joel Schumacher, 2003).