En caso de que no lo hayan notado, los títulos introductorios del primer capítulo fueron completamente diferentes a los que nos veníamos acostumbrando, y eso parece tener un por qué.
Mientras que en las temporadas anteriores viajábamos a través de todo Westeros y nos mostraban las ciudades que los personajes iban visitando, la introducción del primer capítulo fue mucho más corta: más allá del muro, Last Hearth (dos localidades que no habían aparecido), Winterfell y el trono de hierro.
Empezamos más allá del muro destruido, un lugar que nunca habíamos visitado en estos créditos, sólo habíamos llegado hasta Castle Black y la Guardia de la Noche. Luego pasamos por Last Hearth, el hogar de los Umber, que fue donde vimos al niño colgado. Eso nos lleva a Winterfell, donde nos quedamos varios segundos, recorriendo el interior del castillo, el árbol, las criptas y todos los escenarios que se usaron en el episodio. Por último visitamos el trono de hierro en King’s Landing y nos muestran la ballesta que anteriormente se ha utilizado para tratar de matar a Drogon.
Los títulos nos anticiparon, sin que nosotros lo supieramos, por dónde iba a transcurrir el episodio: el interior de Winterfell, King’s Landing y House Umber.