En una entrevista para Rolling Stone, la protagonista de Westworld se sinceró con tristes experiencias que vivió en el pasado. A sus 29 años de edad, confesó que sufrió abuso físico, psicológico y sexual, aunque no dio detalles al respecto. Sin embargo, más tarde le envió un e-mail personal a un periodista, donde aclaró que ocurrió en dos ocasiones; una a manos de alguien muy querido por ella, y otra víctima del dueño de un bar.
Desde que tenía 5 años que Wood se sintió atraída por las mujeres, pero en 2011 se declaró al mundo como bisexual. Algunas escenas vista en la serie de HBO han despertado la controversia, por lo que la actriz se vio obligada a defender su posición alegando que pese a ser brutalmente manipulada en su papel de Dolores, no hay acto de violencia física y/o sexual mostrado en pantalla, aunque eso no se aplique para otras de sus compañeras. Como respuesta a muchos cuestionamientos, Evan dejó un comunicado en su cuenta personal de Twitter.