La pandemia aún no ha terminado, y a pesar de que la campaña de vacunación ya ha comenzado en algunos lugares, los estudios no confían en que todos los cines vuelvan a abrir pronto.
Los casos de coronavirus en muchas áreas de Estados Unidos son más altos que nunca y aproximadamente el 65% de los cines, incluidos los de mercados populares como Nueva York y Los Ángeles, permanecen cerrados. Esto es lo que les impide a las productoras tener esperanzas en un rápido regreso.
Según Variety, hay un puñado de películas programadas para el primer trimestre del año que están en grave peligro de ser retrasadas: Cinderella (5 de febrero), The King’s Man (12 de marzo) y Morbius (19 de marzo), entre otras. Además, cintas que debutan más adelante como Black Widow, Godzilla vs Kong, Free Guy, Infinite, Cruella y F9 también pueden cambiar si las condiciones no mejoran drásticamente en el próximo mes.
Cinderella es la más probable en ser cancelada, ya que la mayoría de las cintas comienzan a desplegar esfuerzos publicitarios seis semanas antes de su lanzamiento, pero aún no hay imágenes, juguetes ni avances. Sony está comprometida con su lanzamiento en los cines, pero lo mismo no corre para Black Widow, el film de Marvel/Disney puede seguir los pasos de Raya and the Last Dragon, que se estrenará simultáneamente en las salas y en Disney+ con un precio especial.
Un caso similar es el de The King’s Man, quien tiene un poco más de tiempo antes de que el estudio comience a exhibir trailers y otros materiales promocionales, pero si no comienzan a llegar en las próximas semanas, puede ser justo asumir que también será pateada para más adelante o estrenada en Hulu. El medio también informa que Disney, Warner Bros. y Universal parecen estar más preparados para aguantar los próximos meses, con planes de contingencia que van desde lanzamientos en servicios de transmisión hasta ventas de video premium bajo demanda, pero no todos tienen esa posibilidad.
Por su parte, ni Sony ni Paramount cuentan con servicios de transmisión propios, por lo que es muy posible que continúen retrasando las fechas de lanzamiento o vendiendo sus películas a Netflix o Amazon Prime. Además, las cintas que tienen un presupuesto muy grande no pueden recurrir a las plataformas digitales, ya que la pérdida de dinero sería enorme. Eso significa que F9 y No Time to Die se moverán, a menos que mucha más gente se vacune. Los estudios pueden mirar a las vacaciones de 2021 con la esperanza de alejarse de la crisis del COVID-19 de una vez por todas.