Netflix no suelta el acelerador. La plataforma acaba de confirmar Rabbit, Rabbit, un nuevo drama criminal protagonizado por Adam Driver, que promete tensión, reflexión y emociones al filo del caos. El proyecto, creado por Peter Craig (Top Gun: Maverick, The Batman) y dirigido por Philip Barantini (Boiling Point), ha recibido orden directa de serie, tras despertar una feroz competencia entre estudios.
La historia se describe como una suerte de Dog Day Afternoon contemporáneo, un retrato humano de la desesperación y la empatía en situaciones extremas. Ambientada en un truck stop del sur de Illinois, Rabbit, Rabbit sigue a un convicto fugado que, acorralado por la policía, toma rehenes en un intento desesperado por negociar su libertad. Lo que empieza como un enfrentamiento con las autoridades pronto se convierte en una tensión psicológica colectiva, donde el secuestrador, sus víctimas y un veterano negociador del FBI —experto en “empatía táctica”— se enfrentan no solo entre sí, sino también a sus propios límites morales.
Adam Driver interpretará al prisionero, en lo que se anticipa como una de sus actuaciones más viscerales desde Marriage Story o Ferrari. La serie explorará los matices emocionales entre el control, la redención y el miedo, ingredientes que el actor maneja con la intensidad que lo ha convertido en uno de los intérpretes más magnéticos de su generación.
