Netflix enfrenta una de las semanas más delicadas para su narrativa ante los inversionistas desde que acordó la adquisición de los estudios y el negocio de streaming de Warner Bros. Discovery en un acuerdo valuado en 82,700 millones de dólares. A poco más de un mes del anuncio, el mercado continúa reaccionando con cautela ante una operación que muchos consideran disruptiva para el enfoque histórico de la compañía.
Desde que los co-CEOs Ted Sarandos y Greg Peters confirmaron el megadeal, el nerviosismo no ha cedido. Parte de la incertidumbre proviene de la ofensiva persistente de Paramount, encabezada por David Ellison, que ha reforzado su oferta hostil por Warner Bros. Discovery. La tensión escaló el 12 de enero, cuando Paramount demandó a WBD, buscando obligar a la compañía a reconsiderar su propuesta e incluso amenazando con una batalla por el control corporativo.
A este contexto se suma una preocupación estructural: si Netflix logra cerrar la compra, dejaría atrás su enfoque casi exclusivo en el streaming para asumir la operación de HBO Max y un complejo aparato de estudios cinematográficos. Para los inversionistas, esto podría diluir la claridad estratégica que hasta ahora había definido el crecimiento de la empresa y que había sustentado su valoración en bolsa durante los últimos años.

El impacto ya se refleja en el mercado. Antes del anuncio del acuerdo con Warner, las acciones de Netflix cerraron en 103.22 dólares. Este jueves concluyeron la jornada en 88.05 dólares, una caída cercana al 15%, evidenciando el escepticismo ante el riesgo de integración, la competencia por el activo y la posibilidad de que Netflix deba mejorar su oferta para no perder la operación.
Este martes, tras el cierre de los mercados, Netflix presentará sus resultados del cuarto trimestre y del año completo 2025, además de ofrecer su guía financiera para 2026. Aunque Wall Street anticipa cifras sólidas impulsadas por el rendimiento de contenidos como la temporada final de Stranger Things y la quinta entrega de Emily in Paris, la atención podría centrarse más en cualquier comentario —o silencio— sobre el acuerdo con Warner Bros. Discovery.
Alicia Reese, analista de Pivotal Research Group, reiteró su recomendación de “outperform”, aunque redujo su precio objetivo a 115 dólares, citando el “sobrepeso del M&A”. Reese espera que los resultados muestren un crecimiento sostenido de suscriptores y un aumento del ingreso promedio por usuario, impulsado por alzas de precios y la expansión del negocio publicitario. Según su análisis, la publicidad podría convertirse en el principal motor de ingresos de Netflix a partir de 2026.
Desde BMO Capital Markets, Brian Pitz mantuvo su recomendación de “outperform” con un precio objetivo de 143 dólares, destacando que el desempeño operativo del trimestre fue sólido gracias a altos niveles de engagement y eventos de gran audiencia como el partido de NFL en Navidad. No obstante, reconoció que el proceso de adquisición sigue siendo fluido y que Paramount podría elevar su oferta, obligando a Netflix a reaccionar o aceptar una ruptura que le garantizaría una compensación de 2,800 millones de dólares.
Otros analistas, como Laurent Yoon de Bernstein y John Blackledge de TD Cowen, coinciden en que los fundamentos de Netflix siguen siendo robustos, especialmente por su liderazgo en televisión conectada, crecimiento internacional y expansión del modelo AVOD. Sin embargo, también advierten que el ruido en torno al acuerdo con Warner podría seguir pesando en el corto plazo, mientras los inversionistas esperan mayor claridad sobre la estrategia de integración y las proyecciones de crecimiento para 2026.
