Algo que nos emociona mucho tanto en películas como series de TV es cuando una franquicia hace crossover (o colaboración, dirían los japoneses) con otra. O como diría Bart Simpson: «Cuando se cruza un canal con otro» (que, de hecho, lo dice en el episodio donde hacen crossover con The Critic).
Desde El Auto Increíble con BJ McKay hasta Batman con las Tortugas Ninja, siempre es emocionante cuando dos sagas o personajes queridos se combinan, aunque hay cosas que serán simplemente imposibles, como el Marvel vs. DC Comics que sí se dio en las historietas hace años.
Esta vez hablaremos de un mega-crossover animado, que aunque lamentablemente no es de la talla de la Crisis de las Tierras Infinitas de The CW, sí podemos revivir las veces que creamos, con la ayuda de un control de juego. Se trata de Nickelodeon All-Star Brawl, videojuego de peleas de Ludosity (Slap City) y Fair Play Labs, con la licencia de Nickelodeon, por supuesto.
Se trata de un juego de combate que inició con 20 personajes correspondientes a 13 series de TV de Nick, a saber:
- Bob Esponja, Patricio y Arenita (SpongeBob Squarepants)
- Oblina (Aaahh!!! Real Monsters)
- Aang y Toph Beifong (Avatar)
- CatDog
- Danny Phantom
- Zim
- Korra
- Lincoln Loud y Lucy Loud (The Loud House)
- Helga Pataki (Hey Arnold!)
- Ren, Stimpy y Powered Toast Man (Ren & Stimpy)
- Nigel Thornberry (The Thornberrys)
- Leonardo, Miguel Ángel y April O’Neil (Teenage Mutant Ninja Turtles)
- Reptar (Rugrats)
Las justas se llevan a cabo en unos 16 escenarios reconocibles correspondientes a las series en cuestión (como el barco del Holandés Errante, el plato de cereal de Toast Man o el hogar de CatDog) y los encuentros entre personajes están balanceados e hilarantes.
¡Vamos! La comparación inmediata es con la franquicia Super Smash Bros. de Nintendo, pero hay que reconocer que el sistema de juego y sus personajes no van dirigidos exactamente al nintendero o gamer exigente de un juego de competencia para eSports, sino a una bonita forma de celebrar 30 años de diversión con Nickelodeon y sus entrañables personajes (unos más otros menos), con una peculiar mezcla de caricaturas de ayer y hoy, por lo que nos queda claro es que la idea es reunir a toda la familia ya sea en la sala o mediante impecables justas en línea de 2 a 4 jugadores.
Lamentablemente no se cuenta con las voces originales de los personajes y, aunque el score del juego es divertido y variado, se reciente la ausencia de los temas originales de las series animadas correspondientes. Si era de Nick… ¿no se supone que era más fácil tener todas las licencias presentes?
El asunto es que es un juego divertido, accesible ($49 dólares, ya sea en PlayStation 4/5, Xbox One/Series, PC o Switch) y el sistema de juego es divertido y sencillo de entender para cualquier edad, sin que necesariamente el aspirante lleve tiempo jugando. ¡La idea es divertirse!
¿Lograremos ver algún especial de forma animada en Nick? ¡Sería una excelente publicidad para el juego! Y esperamos que leyendas del canal como Dora la exploradora, Rocko, Jimmy Neutrón y Los Padrinos Mágicos lleguen en aquellos DLC prometidos por los desarrolladores.