Puede que los niños se pongan una coronita el día de su cumpleaños, pero sabemos que los padres son los verdaderos héroes. Si bien muchos de ellos admiten sentir una gran presión social para organizarles fiestas espectaculares a sus hijos (un 44%), la mayoría no quiere volverse loco para que pasen un lindo cumpleaños (el 69%). Por eso, ¡feliz cumpleaños para ustedes, mamá y papá! Por primera vez, Netflix lanza 15 videos de Feliz Cumpleaños con los personajes de LEGO Ninjago, Luna Petunia, Beat Bugs y más como invitados especiales.
Netflix te ayuda a festejar el cumpleaños de tus niños
Con esta nueva función, los padres presionan play y los personajes favoritos de sus hijos se ponen a cantar un saludo especial de cumpleaños personalizado para ellos. Netflix lleva las celebraciones a otro nivel. Ahora los niños pueden celebrar todo el tiempo y en cualquier lugar gracias a Trollhunters o Pokémon. Los cumpleaños On-Demand se lanzan el mes con más cumpleaños del año: septiembre (justo nueve meses después de las fiestas… guiño guiño) y les ofrecen a los padres una forma más fácil de cumplir los sueños de sus hijos en su día.
Si organizar la fiesta te pone los pelos de punta, ponte en la fila. Dos tercios de los padres (el 67%) de todo el mundo afirman que planificar un cumpleaños es estresante. Sin embargo, el tipo de fiesta varía según la región:
Ojalá nos pareciéramos más a los padres franceses, pues el 46% afirma que organizar cumpleaños no es estresante, mientras que los padres peruanos y filipinos son los que más se estresan por los cumpleaños de sus hijos (un 77%). Los padres turcos (el 56%) e indios (el 52%) sienten la mayor presión en las redes sociales en torno a las fiestas de cumpleaños de sus hijos.
Los niños mexicanos prefieren por mucho los cumpleaños temáticos basados en personajes y el 91% de los padres cumple con ese deseo. En general, los padres están más interesados en ahorrar dinero que tiempo (un 54% frente a un 42%) al planificar fiestas, pero los padres italianos (el 72%) son los más interesados en el ahorro. Los padres brasileños tiran la casa por la ventana y gastan un promedio de $620 dólares en la fiesta frente a un promedio mundial de $250.