En 1969 el caso de una joven embarazada en Texas que quería practicarse un aborto fue el tema de conversación político-social del momento al funcionar como un instrumento para legalizar el aborto en muchas ciudades de EE.UU. Gracias a la ley Roe v. Wade, muchas mujeres podían practicarse un aborto sin tenerlo que pagar legalmente o ser acusadas de asesinas.
En el 2022 un grupo de americanos conservadores logró que el aborto fuera penalizado de forma federal. Es decir, nuevamente el aborto es un delito en muchas ciudades de EE.UU.
Give me an A es una antología de 16 cortometrajes dirigidos por mujeres que dan una perspectiva o, podemos decir, una respuesta, a la reversión de la Ley Roe v. Wade de forma federal en todo el país.
Esta antología es un ejercicio interesante de crítica social a la reversión federal de esta ley que, por medio del terror y del horror, busca crear una consciencia en el espectador sobre la importancia a este derecho y no solo esto, las consecuencias personales y salubres que representa no tener el derecho sobre tu propio cuerpo. Como ejemplo, menciono uno de estos cortos, The Voiceless de Meg Swertlow: vemos a una mujer a quien, después de lavarse los dientes, se le sella la boca por completo; al abrirse la toma a un plano más abierto que el plano cerrado al rostro mostrado; la joven está embarazada. Resumen: el no poder gritar y decir su situación habla del terror que es no tener derecho sobre tu propio cuerpo.
Así las directoras funcionan, por medio del cine y de su trabajo, como megáfonos que gritan de nuevo un derecho por su propia libertad, y no solo para ellas, sino para millones de mujeres que ven en el aborto un derecho fundamental personal, íntimo y social.
Ya pueden ver Give me an A en el Festival de Cine Macabro 2023.