¿Qué sería de Los Simpson sin sus musicales? La serie siempre se caracterizó por tener canciones muy pegadizas en muchas de sus temporadas a lo largo de estos 30 años.
Sin abusar del recurso, el programa siempre utilizó los musicales en contadas ocasiones para hacer de un episodio divertido, uno fantástico. Estos son algunos de los mejores ejemplos:
5 We do
Sir Patrick Stewart, la voz del número uno en el episodio, dijo una vez que su trabajo en The Simpsons fue uno de sus momentos favoritos de televisión. No está nada mal teniendo en cuenta el impresionante catálogo de trabajo que Stewart ha acumulado en sus décadas de trabajo.
El tema donde Los Magios cantan alegremente sobre todas las cosas que hacen personifica todo lo que funciona sobre el episodio y, al igual que todas las canciones presentadas aquí, sin duda es pegadiza. El tono es perfecto para el episodio.
4 See my vest
Burns es una parte tan integral del espectáculo, involucrado en muchísimos momentos geniales y See My Vest sin duda es uno de ellos. Es una gran canción acompañada de una coreografía fenomenal. Burns quiere hacer un abrigo con los dálmatas y la revelación no tiene por qué ser un largo número musical, pero lo es, por suerte.
La canción es una parodia del tema de Beauty and The Beast, Be Our Guest y se usa para mostrar todos los trajes extraños y maravillosos que Burns ha hecho de varios animales. Se siente fuera de lugar para Monty, quizás por eso funciona tan bien.
3 Spring in Springfield
Este musical de la temporada 8 incluye a un montón de personajes secundarios y ese es uno de los condimentos que lo hace tan genial. Las participaciones de Jasper, Abe, Jimbo, Kearney y Dolph son geniales.
Comienza solo con Homer, Belle y las chicas del burdel, pero pronto evoluciona para incluir a la mayoría de los residentes de la ciudad. Es el coro que compara constantemente al burdel con varias cosas diferentes lo que la hace tan genial. Las comparaciones son cada vez más creativas a medida que la canción avanza.
2 El Monorriel
Lanley llega a la ciudad y obliga a Springfield a comprar un monorriel innecesario y costoso. ¿Cómo lo hace? Pues armando un musical junto a toda la ciudad, por supuesto.
Es un clásico no solo por la canción en sí, sino porque juega un papel clave en un episodio tan icónico. Es una de las canciones más simples de la lista, pero es la simplicidad de la melodía del piano lo que la hace tan pegadiza.
1 Baby on board
Baby On Board proviene de un episodio absolutamente fantástico. Homers’s Barbershop Quartet, el episodio que generó a Los Borbotones, uno de los mejores capítulos de Los Simpson, sin lugar a dudas.
Los escritores pusieron mucho empeño en hacer esta parodia de The Beatles, claramente. Baby On Board es pegadizo, dulce y se adapta perfectamente al tono del grupo, la trama que se construye alrededor de este éxito. Es el punto clave en la historia del grupo y, además, finaliza el episodio con este mismo tema. Es perfecto.