Murder to Mercy: The Cyntoia Brown Story es, sin duda, uno de los mejores documentales Netflix de corte policíaco/criminal de 2020 (que curiosamente no recibió tanta publicidad como otras series de mucha menor calidad).
Lo bueno, lo malo y lo feo sobre la condena y redención de Cyntoia Brown

Además de recomendarles verlo ahora mismo y «de una sola sentada» (dura 96 minutos, no es miniserie) para darse cuenta de los altibajos sufridos por una joven afroamericana que por el homicidio cometido a su corta edad sometida a una serie de inconsistencias e injusticias en el sistema judicial y penitenciario de los Estados Unidos, les contamos lo bueno, lo malo y lo feo para nosotros, tras ver a detenimiento este excelente trabajo periodístico de Daniel H. Birman (The Hunt for Dark Matter).
¿Están listos?
Lo bueno: el asombroso registro de los hechos... ¡desde 2014!
Lo más increíble de esta hora y media de historia real ¡Es que Birman comenzó el trabajo documental desde 2014, cuando se dieron los terribles hechos en los que la entonces adolescente de 16 años asesinó al adulto que contrató sus servicios sexuales!
Los registros en video y voz son auténticos, y aunque hay que reconocer que el director documentalista empleó materiales de su documental Me Facing Life de 2011, contar la historia completa con su conclusión y reflexión de una Cyntoia adulta y redimida, realmente es asombroso y aleccionador para el espectador.

Lo malo: La duración
Lamentablemente la duración es muy corta para contar una historia de 6 años de duración.
Otros documentales del género como Justicia para el pequeño Gabriel se extienden de 6 a 10 episodios y brindan detalles que lamentablemente aquí se pierden, dejando grandes saltos de tiempo, que al concluir desconciertan un poco y desnutren el resultado final.

Lo feo: ¡la censura gubernamental arruina la conclusión!
Notarán que los últimos 15–20 minutos de Murder to Mercy sufren de una franca y evidente censura por parte del gobernador de turno para ver este caso (no daremos spoilers), lo cual resta muchísimos puntos a la obra en general, pues el final se siente apresurado y hasta temeroso de tocar fibras políticas.
Si la idea central era dar una lección a la sociedad en general sobre las acciones y consecuencias de un momento de furia, además de revisar el sistema penitenciario para menores, ¿para qué arruinarlo con un final tan escueto y carente de mensaje?

¿Qué les parece? No se pierdan Crimen y Perdón: La historia de Cyntoia Brown, exclusivamente en Netflix.