Los reclamos de género en la ficción son tan obviados como en la realidad

En un momento clave para el universo del espectáculo donde las mujeres han utilizado su llegada al público para denunciar los distintos abusos sufridos a lo largo de su carrera por personajes aclamados del cine y la TV, resulta más que pertinente el rol de la ficción a la hora de contar historias con perspectiva de género. Con el asesoramiento de diferentes organizaciones de mujeres de Reino Unido, Liar aterriza para sumar un nuevo relato al debate sobre la violencia machista.

Laura Nielson (Joanne Froggatt) es una joven profesora que luego de terminar con su pareja de toda la vida, decide aceptar una cita con el respetado cirujano Andrew Ellis (Ioan Gruffudd), compañero de trabajo de su hermana y padre de uno de sus alumnos. Al día siguiente, Laura despierta en estado de shock sin poder recordar exactamente que sucedió, pero con la certeza de haber sido violada. Tras realizar la denuncia formal y que rápidamente lo dejaran en libertad por falta de pruebas, la profesora toma la iniciativa de escrachar a Andrews en las redes sociales para que toda la comunidad conozca su verdadera cara.

La miniserie de 6 capítulos escrita por los hermanos Jack y Harry Williams (The Missing; One of Us) es un thriller dramático que pone de manifiesto la violencia sistémica padecida por las mujeres bajo una sociedad capitalista patriarcal y machista. La naturalización de las agresiones sexuales y el acoso, el descreimiento hacía la víctima, las barreras judiciales y el maltrato policial, son algunas de las formas en que se presenta esta estructura desigual de poder y que la serie bien se encarga de relatar.

El historial psiquiátrico de Laura, así como el hecho de haber bebido durante la noche en que sufrió la violación, incrementan su miedo a ser juzgada en la investigación policial. Por su parte, el médico cirujano asegura ante los detectives del caso que el acto sexual fue consentido y que ningún momento ella le expreso una negativa o intentó escaparse. La cuota de cinismo aparece cuando Andrew afirma además haberle enviado un mensaje rememorando la gran velada que pasaron juntos.

El misterio de la ficción radica en saber exactamente qué sucedió aquella fatídica noche. A través de flashbacks que se unen de forma sutil a los acontecimientos del presente, vamos develando todos los pasos desde la cena en un lujoso restaurante en el muelle hasta que ambos llegan a la casa de Laura. La intriga se resuelve a mitad de camino, haciendo que esa primera instancia desemboque en giros y subtramas secundarias que intentan mantener la atención del espectador.

Conocida por su cruda interpretación de la doncella Anna Bates en la serie de época Downton Abbey, la actriz Joanne Froggatt le imprime con notable realismo todo el sentimiento desgarrador y la impotencia de Laura a la narración. En el caso de Ioan Gruffudd, este dota a su personaje de una personalidad dócil y sumamente seductora para la opinión pública que se vuelve fundamental al momento recrear el modus operandi de estas mentes siniestras.

La pequeña ciudad costera de Deal, en Kent, sirve de escenario para este drama que recuerda un tanto a Broadchurch, la exitosa serie criminal que explora la desaparición de un niño y que fue rodada en medio de los fascinantes paisajes que brinda la Costa Jurásica del sur de Inglaterra. El aspecto visual de Liar juega un rol destacado, mostrando desde su inicio la apacible marisma del pueblo de Tollesbury donde la protagonista suele distenderse practicando kayak. Con su antiguo castillo y sus bellos entornos naturales, Deal pareciera reflejar por momentos un mundo idílico que le hace honor a la frase “pueblo chico, infierno grande”.

Liar es una serie con mucho contenido reflexivo que merece la pena ser vista sobre todo por sus estupendas y atinadas actuaciones.

Spoiler Show #11