Las referencias literarias de la serie

Alias Grace, la miniserie que estrenó Netflix basada en una novela de la autora canadiense Margaret Atwood, cuenta la historia de Grace Marks, una joven irlandesa condenada a prisión perpetua por el asesinato de Thomas Kinnear, un terrateniente liberal de Canadá, y Nancy Montgomery, su ama de llaves y también amante.

La miniserie contó con seis episodios, también llamados seis partes, los cuales estaban encabezados por breves extractos de poemas de diferentes autores: Emily Dickinson, Edgar Allan Poe, Lord Alfred Tennyson, Nathaniel Hawthorne y Henry Wadsworth Longfellow. Estos pequeños fragmentos sirven como marco para el episodio que preceden, adelantándonos un poco acerca de qué se va a tratar el capítulo que está a punto de comenzar. Es esta relación la que nos proponemos analizar en esta nota.

Parte 1

One need not be a chamber- to be haunted
One need not be a house-
The brain has corridors- surpassing
Material place.
Ourself behind ourself, concealed
Should startle most
Assasin, hid in our apartment
Be horror’s least»

Emily Dickinson

El primer episodio de Alias Grace empieza con unos fragmentos del poema LXIX de Emily Dickinson. En el mismo podemos leer: «No hay que ser una habitación para estar embrujada. No hay que ser una casa. El cerebro tiene pasillos más grandes que los pasillos materiales. Nosotros tras nosotros mismos, escondidos, lo que nos produce más horror. Sería menos terrible un asesino escondido en nuestro apartamento

El fragmento sirve como un buen preámbulo para la historia que se va a contar: una historia de una mujer que bien podría estar embrujada, poseída o loca. Pero además, ya con este poema, nos damos cuenta de que lo principal en Alias Grace no es la historia del asesinato, sino las mentiras que nos contamos a nosotros mismos para pertenecer a la sociedad.

Parte 2

«… for it is the fate of a woman

Long to be patient and silent, to wait like a ghost that is speechless

Till some questioning voice dissolves the spell of its silence…»

Henry Wadsworth Longfellow

La parte 2 de Alias Grace comienza con un fragmento del poema Priscilla de Henry Wadsworth Longfellow. En él podemos leer: «... pues es el destino de una mujer. Es ser paciente y siempre callar, esperar como un fantasma sin habla, hasta que una voz cuestionadora deshaga el hechizo del silencio…«. En el episodio dos, la inocente Grace Marks conoce a Mary Whitney, quien le abre los ojos a la vida. La saca de su ignorancia y le enseña cuál será su rol. Mary es quien le dice a Grace que es ignorante, pero que un ignorante, a diferencia de un tonto, puede aprender. Y Grace aprenderá. De las formas más duras, aprenderá cuál es el rol de una mujer de su condición social en un mundo como el de fines del 1800.

Parte 3

«A shadow flits before me

Not thou, but like to thee:

Ah, Christ, that it were possible

for one short hour to see

the souls we loved, that they might tell us

what and where they be

Alfred, Lord Tennyson

La tercera parte de Alias Grace empieza con un fragmento del poema Para Maud (parte II) de Alfred, Lord Tennyson. En este poema podemos leer: «Una sombra pasa por delante de mí, no eres tú, pero te pareces: ¡Oh, Cristo, si fuera posible ver en un instante la presencia de las almas amadas, para que nos digan qué son y dónde están!«.

El tercer episodio de la miniserie estará signado por la muerte trágica de Mary Whitney. La amiga de Grace muere desangrada luego de tener que realizarse un aborto, porque estaba embarazada de uno de los señores de la casa en la que servía. Grace, obsesionada, teme por el alma de su amiga y es aquí, justamente, donde empieza a plantearse la teoría de que Grace se encontrara poseída por el espíritu de ella. ¿A dónde van las almas de quienes mueren? Grace tiene esta preocupación desde que vio morir a su madre a bordo del barco que la trajo a Canadá, y se le volverá recurrente cuando vea morir a Mary.

Parte 4

«Blessed are all simple emotions,

be they dark or bright!

It is the lurid intermixture of the two

that produces the illuminating

blaze of the infernal regions

Nathaniel Hawthorne

En el episodio 4, lo primero que vemos es un fragmento de la novela de Nathaniel Hawthorne, titulada La hija de Rappaccini. En ese fragmento, Hawthorne escribe: «¡Benditas sean las emociones simples, sean estas oscuras o brillantes! Es su espeluznante mezcla la que produce el resplandor de las regiones infernales.«

Luego de la muerte de Mary Whitney, Grace va a trabajar a la casa del señor Thomas Kinnear, de la mano de su ama de llaves, Nancy Montgomery. Es en esta casa donde Grace terminará de crecer y de vislumbrar la vida por lo que es. Verá cómo la amabilidad de su nuevo señor tiene su contracara en la relación que éste mantiene con Nancy. Las regiones infernales de las que habla Hawthorne bien podrían ser las regiones de la casa de Kinnear, donde se mezcla la alegría de Grace de haber escapado de su trabajo anterior hacia uno mejor, con el espanto que le produce la relación entre la ama de llaves y Thomas. Es también allí donde Grace conocerá al explosivo James McDermott, su cómplice en el asesinato y a Jamie Walsh, el hombre que la condenará pero que también, muchos años después, será quien la ayude a salir de prisión y se case con ella.  Las emociones brillantes y oscuras estarán siempre presentes en la casa de Thomas Kinnear.

Parte 5

«… the death, then, of a beautiful woman is, unquestionably, the most poetical topic of the world…»

Edgar Allan Poe

El episodio 5 comienza con una frase de Edgar Allan Poe, de su ensayo La filosofía de la composición, donde asevera que «la muerte de una bella mujer es, incuestionablemente, el tema más poético del mundo«. ¿Pero a la muerte de qué mujer nos referimos? Principalmente, por supuesto, a la muerte de Nancy Montgomery, ya que en el episodio 5, a uno del final, Grace deberá comenzar a hablar acerca de lo sucedido el día del asesinato. Pero también, la muerte de ella misma, que estuvo a pasos de ir a la horca y, como es una joven y bella mujer, despertó compasión en mucha gente. Incluso en ese Doctor Jordan que quiere descubrir lo que Grace esconde para poder salvarla. La muerte de las mujeres (la madre de Grace, Mary, Nancy e, hipotéticamente, Grace) es el tema central de Alias Grace, pero ya no como algo poético, sino como algo duro, injusto, contra lo que hay que enfrentarse.

Parte 6

«I felt a cleavage in my mind-

as if my brain had split-

I tried to match it – seam by seam-

but could not make it fit»

Emily Dickinson

El sexto y último episodio de Alias Grace vuelve a traer la voz de Emily Dickinson, desde su poema CVI, donde dice: «Sentí una división en mi mente, como si mi cerebro se quebrase. Traté de unir las piezas, puntada tras puntada, pero no pude emparejarlas…«. El poema habla de una división en la mente. Y es eso precisamente lo que sucede en este capítulo, literalmente. Grace se somete a la hipnosis de su amigo Jerome (disfrazado) y hace aparecer la voz de Mary Whitney, como si estuviese poseída por ella, contando la cruel verdad de su vida, cómo ha utilizado a los hombres a su antojo y lo poco que respeta a las mujeres que se esconden detrás de ellos. 

Pero también la hipótesis de la esquizofrenia, además de la posesión, está latente. ¿Es Grace una enferma, que tiene en su cuerpo dos personalidades, y cuando una toma el control, la otra desaparece completamente? Nunca lo sabremos. Grace parece tener dentro de sí muchas historias y versiones para contar. 

Por último, en el poema, Dickinson sugiere que intenta unir las piezas de su mente a puntadas. De nuevo, la literalidad de este fragmento es maravillosa. Sobre el final, cuando Grace ya es una mujer grande y está casada con Jamie Walsh, comienza a coser su propio edredón para su propia cama. En él, Grace une un pedazo de la enagua roja que heredó de Mary, un pedazo del camisón de la prisión en la que pasó tantos años y un pedazo del vestido de Nancy Montgomery que robó cuando huyó después del asesinato. Como si intentara conciliar sus tres visiones de la mujer, Grace une a puntadas fragmentos de sus vidas. Esos tres destinos, el de Mary, el de Nancy y el de ella, unidos para siempre. 

Spoiler Show #11