La Casa Review: La simpleza al servicio del suspenso

La simpleza muchas veces se infravalora en el mundo audiovisual. Una historia con una premisa que a priori perece simple, pero que al correr de los minutos te va atrapando cada vez más es una de las mejores experiencias que podes tener en una sala de cine. La casa, la película argentina dirigida por Gustavo Triviño y protagonizada por Diego Peretti, es el ejemplo más claro de esto que se vio en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

La casa comienza como una historia de desesperación en la que Hugo, un hombre de 57 años pierde su trabajo. La empresa en la que tiene un importante cargo administrativo está en venta, y tanto él como las diez personas que tiene a cargo son las víctimas de la llegada de los nuevos dueños. En pocos días, casi una docena de personas con un trabajo estable son empujadas a los bordes del sistema y tienen que empezar de cero, metiéndose de lleno en ese torbellino horrible y casi degradante que es la búsqueda laboral constante.}

Hugo, nuestro protagonista, es prácticamente expulsado del sistema laboral moderno. Nadie lo quiere tomar para un rol similar debido a su edad, su falta de estudios o por no tener cualidades específicas. El personaje de Peretti comienza a desesperarse a medida que pasa el tiempo puesto que no puede mantener ni su propia casa que tanto le costó comprar y sus ahorros se esfuman en días.

Un hombre grande sin trabajo se ve angustiado por una crisis económica personal y no encuentra solución. Hasta acá una premisa simple. La historia comienza a girar como esas escaleras en forma de caracol cuando aparece una aparente solución: El Negro Bernal, interpretado por el genial César Troncoso, quien hace un personaje estupendo. Un contacto de un familiar de un amigo. Un misterioso personaje que puede hablar con inversores para que le compren la casa a Hugo, pero que lo dejen vivir en ella hasta su muerte.

Lo que en los primeros minutos se presentaba como un drama común con tintes humorísticos se va transformando de a poco en un thriller sumamente tenso. Cada situación en la que se ve involucrado Hugo se va tornando cada vez más oscura y podemos ver su absoluta incomodidad en el rostro de Peretti.

Es increíble el trabajo que hace la película para combinar la comedia negra con el misterio. El guión y la dirección de Triviño están muy bien acompañados por las actuaciones de Peretti y Troncoso, quienes hacen una dupla genial que va mutando entre pareja policial, persona de interés y guardaespalda, víctima y secuestrador e incluso cómplices.

Si bien el principio parece el de una película más, al final de la película te vas a encontrar tomándote la cabeza por las decisiones de los protagonistas, sorprendiéndote por los giros que toma la historia y riéndote incómodamente en situaciones tensas. La casa es una montaña rusa de emociones y una historia que no suele verse narrada de esta manera en el cine argentino, definitivamente una de las mejores películas presentadas en el Festival.

Spoiler Show #11