Problemas en el paraíso: una serie pensada para los nativos digitales

Netflix sigue apostando por las producciones originales de Channel 4, la cadena británica de donde han surgido Black Mirror, Skins, The End of the Fucking World, entre otras ficciones de calidad narrativa. En esta ocasión, el Gigante de Streaming presenta una enrevesada historia que coloca a la tecnología como forma de escape de los problemas familiares y desordenes mentales.

En sintonía con el elogiado drama de Charlie Brooker y la última gran película futurista de Steven SpielbergReady Player Oneesta serie de 6 episodios nos introduce en un juego inmersivo cuya naturaleza resulta tan idílica como peligrosa.

Basada en la popular novela homónima de Lottie Moggach, la narración sigue a una joven llamada Leila (Tallulah Haddon), quien acaba de vivenciar el fallecimiento de su madre tras padecer varios años de una dura enfermedad. Leila pasa sus días solitarios sumida en el maravilloso universo de Azana, un videojuego en linea de realidad virtual donde cada jugador puede crear sus propias aventuras. Allí Leila pasa a ser Shadowfax, una valiente luchadora que participa de diversos enfrentamientos y campañas militares . Dentro de esta especie de oasis digital, la joven conoce a un grupo llamado Red Pill (en clara alusión a la píldora roja que aparece en la película Matrix y que permite al protagonista conocer la verdad que lo rodea). Este equipo de jugadores, liderado por el misterioso Adrián (Matthew Beard), congrega a todos aquellos marginados sociales que detrás de la pantalla sobreviven día a día a una realidad más que desesperante.

Mientras Leila intenta sobrellevar los gastos de su hogar aceptando un trabajo como empleada de limpieza en una cafetería del barrio y alquilando la antigua habitación de su madre a un joven galés, su existencia cambia radicalmente cuando se encuentra cara a cara con Tess (Simona Brown), una hipnótica muchacha miembro de los Red Pill y que dentro de Azana es conocida como Manía. No bastará mucho tiempo para que Leila comience a involucrarse sentimentalmente con esta joven que, al igual que los demás jugadores, se encuentra en una situación totalmente vulnerable.

COPYRIGHT © Pete Dadds / Channel 4

El universo de Azana se torna aún más peligroso cuando Leila descubre que el grupo de Red Pill utiliza unos collares sensoriales, creados por Adrián y que permiten a los jugadores sentir placer y dolor reales. Haciéndose pasar por su nueva amiga, Leila ingresa al juego con la intención de probar los efectos de estos peculiares aparatos, pero termina encontrándose con una realidad devastadora cuando resulta testigo del suicidio en linea de uno de los miembros del equipo.

Adaptada a la pantalla chica por el cocreador de SkinsBryan Elsley, la serie bebe de las influencias de la cultura pop en materia de ciencia ficción. Una de las alusiones más claras tiene que ver con la dupla protagonista, a quienes muchos tal vez le llame la atención por su parecido con las dos mujeres del elogiado episodio San Junípero de Black Mirror. Al igual que su colega británica, Kiss Me First nos interpela acerca de las consecuencias de la utilización de las nuevas tecnologías que se encuentran bajo el control de personalidades o corporaciones siniestras.

El drama tiene la particularidad también de estar situada gran cantidad de tiempo dentro del mundo virtual de Azana, donde podemos observar espectaculares gráficos impregnados de cascadas, bosques, lagos y demás atractivos que hacen de este planeta un verdadero deleite visual.

El programa detenta varios puntos en contra debido a sus situaciones inverosímiles, resoluciones apresuradas y algunas escenas que pasan a ser un total sin sentido. En pos de comprimir la narración, el director se propone pasar por alto explicaciones necesarias para darle algo de credibilidad al drama.

Con respecto al misterio de la trama, este resulta predecible desde los primeros episodios y puede que el ritmo con el que la protagonista lo va descubriendo se torne algo exasperante para los espectadores. Sobretodo, teniendo en cuenta que la joven tiene una actitud sumamente contemplativa y las revelaciones se le presentan sin necesidad de verla utilizar sus talentos.

Indudablemente, la historia de amor entre Leila y Tess es lo más llamativo de Kiss Me First, dejando a un costado el mundo de Azana y sus bellas, aunque no del todo aprovechadas, secuencias en CGI. Aún así, la sordidez y el letargo con el que este thriller dramático se desarrolla conduce inevitablemente al desinterés.

Video
https://www.youtube.com/watch?v=L5_BhggEpzw
Spoiler Show #11