Jim Carrey es de los actores que realmente logran marcar al público. Con casi 40 años de carrera actoral nos ha sacado más de una risa (y a veces lágrimas) en sus películas. Ejemplos sobran: La Máscara de 1994, Dos tontos muy tontos de 1994, Todopoderoso de 2003, Eterno resplandor de una mente sin recuerdos de 2004, entre muchas otras. Por eso sentimos que es una verdadera lástima que su nueva serie (de la cual es co-productor) no sea reconocida por el público. Estamos hablando de Kidding.
Te equivocas al no ver esta obra maestra de Jim Carrey


Kidding es una serie cómica que nos hace recordar a ese Jim Carrey del cual nos enamoramos.
La trama se centra en Jeff Piccirillo (Jim Carrey), un exitoso presentador de un programa infantil conocido como Mr. Pickels que hace poco perdió a una de sus gemelos, Phil (Cole Allen), en un accidente automovilístico. A pesar de esto, Jeff trata de ser lo más positivo y alegre, y eso que se enfrenta a situaciones poco felices. Después de la pérdida de su hijo, su esposa Jill (Judy Greer) le pide que abandone la casa; su otro hijo, William, comienza a fumar marihuana; su padre (el director de La Hora de las Marionetas de Mr. Pickles) le exige seguir sus reglas… Pero para Jeff, repetimos, todo es positividad… ¿o no?


Kidding toca temas muy sensibles, cosa que muchas otras series no hacen. ¿La principal? La depresión. Conforme avanzamos en la historia nos damos cuenta que Jeff, aquel simpático presentador que todo el público ama, está sufriendo más de lo que parece, pero que tiene que seguir fingiendo ante su público que todo está bien.

La serie trata cada tema con un toque de comedia al puro estilo de Jim Carrey. Los dibujos de cada personaje están bien armados sin importar cuál sea el que domina la acción. Juliet Morris y Cole Allen, los «niños» de la historia, hacen un magnífico trabajo actoral; logran transmitir que no son solo jóvenes: son personas y que sin importar la edad pueden entender cualquier tema.

Parece que Jeff no conoce la maldad; en su corazón solo existe la bondad pero en algunas ocasiones simplemente enloquece y nos hace pensar «podría ser yo». Después de tanta ansiedad acumulada en algún momento todos podríamos estallar, ¿cierto?
Sin spoilers, presten atención al final de temporada y dígannos: ¿ustedes harían lo mismo?

Las series nos entretienen, nos sacan risas, son pequeños escapes a nuestra realidad. Sin embargo, hay otras con las que nos identificamos totalmente porque son tan duras pero frescas como la vida misma, la cotidianidad, la vida de adultos. Kidding es una serie que nos deja reflexionando sobre nuestros actos. Simplemente es una obra maestra que vale totalmente la pena.