Hoy miércoles 1° de Junio de 2022 se estrena Jurassic World: Dominion (Jurassic World: Dominio), la última entrega de la saga de películas de dinosaurios derivadas de la historia de Michael Crichton y Steven Spielberg. En manos de Colin Trevorrow es el esperado cierre de la saga.
Jurassic World: Dominio no es un cierre digno para la saga


Hace 29 años, Steven Spielberg comenzó el viaje de los dinosaurios a través de Jurassic Park, una película que fue un parteaguas ya que introdujo a los dinosaurios a través de animatronics, maquetas y de una revolucionaria técnica por computadora que apenas comenzaba, un guion sencillo pero original y un ensamble de actores perfecto. Fue una verdadera obra maestra que en parte es responsable de las derivaciones del cine actual y que marcó a las generaciones por venir.
Con las dos secuelas que le siguieron se intentó repetir lo magnífico de la original, pero ni el cast ni el guion lograron recrear la frescura de la primera parte y cada parte era menor que la anterior por lo que con el estreno de la tercera parte en 2001 se decidió poner fin a la historia del Parque Jurásico.
En el 2015 se regresó al Mundo Jurásico con el estreno de Jurassic World en manos de Colin Trevorrow. Fue la primera secuela en ser bien recibida por los fans, a pesar de sus deficiencias, y fue un gran éxito en taquilla. La entrada garantizaba hacer una nueva trilogía. Aunque la historia era una especie de espejo de la original de 1991, el cast de Chris Pratt y Bryce Dallas Howard y los renovados efectos especiales lograron hacer una película divertida que en momentos rescataba lo planteado por Spielberg.
Pero al igual que pasó con la trilogía original, la historia parecía repetirse en la secuela Jurassic World: Fallen Kingdom. Aunque trajeron a J.A. Bayona, el director español que conquistó el mundo con su tsunami en Lo imposible, «sacar a los dinosaurios de la isla es una de las peores ideas en una larga lista de malas ideas» (Dr. Ian Malcolm dixit), y eso queda demostrado en la fallida segunda parte. Aunque al final Bayona trata de meter algo del terror de vieja escuela, la historia es un desastre que se complicaba cada minuto más hasta un final que apuntaba más que nada a una tercera entrega que a cerrar el desastre que acababan de iniciar.

Así llegamos al cierre de esta trilogía Jurassic World: Dominion, nuevamente en manos de Colin Trevorrow, la película que, según palabras de Chris Pratt, es el cierre con broche de oro del Mundo Jurásico. Esta cinta trae nuevamente a los miembros de la película de 1991 y los junta con el cast de Jurassic World para que juntos resuelvan los problemas que surgen al tratar que los humanos vivan en armonía con los dinosaurios en armonía.
Obviamente, surgen nuevas especies de dinosaurios y se crea un nuevo santuario (otro Parque Jurásico) ubicado en otro lugar remoto del mundo donde van a reunir a los dinosaurios para protegerlos y estudiarlos.

Nuestros héroes Owen Grady (Pratt) y Claire Dearing (Dallas Howard) viven como una familia cuidando a Maisie Lockwood (Isabella Sermon), la heredera de la dinastía Lockwood. Esta niña, además de representar mucho dinero, guarda en su sangre el secreto de la clonación, algo que cambiaría el mundo para bien. Sin embargo, la pequeña es encontrada por los malos encabezados por Lewis Dogson (Campbell Scott), quienes quieren lucrar con el control de los dinosaurios y hacen que nuestros héroes en compañía de Ian Malcolm (Jeff Goldblum), Alan Grant (Sam Neill) y Ellie Sattler (Laura Dern) se adentren en el nuevo santuario con el fin de rescatar a Maisie, acabar con el malo y de paso salvar algunos dinosaurios.

Trevorrow intenta cerrar su trilogía entrelazando a los actores originales con los de sus versiones y sumando aún más personajes. ¿El resultado? Se le va de las manos, y aunque él diga que les dio a todos el mismo tiempo de pantalla, algunos se sienten totalmente desaprovechados y otros como Pratt y Bryce terminan siendo opacados por los originales. Los nuevos personajes están metidos con el calzador de la inclusión, algo que es parte del fan service del que está lleno la película. Tirar tantos personajes al asador se vuelve contraproducente y un desperdicio que acaba sintiéndose tibio en el que no pasa nada.

El director, sin embargo, logra de repente crear buenas secuencias de acción, llenas de emoción y suspenso , como la increíble persecución en Europa entre motocicletas vs velociraptors pero al final dichas escenas parecen sueltas sin un vínculo emocional que las una, parecen más de relleno que para aportar a la película algo digno de contar.
La historia termina por enredarse demasiado, la inclusión de nuevos dinosaurios, nuevos personajes y el nuevo santuario le quita toda la emotividad ya que durante más de tercios de película estamos dando la bienvenida a nuevas cosas, algo que en definitiva no es un cierre digno de la saga.
Por el lado de lo técnico, la película está llena de increíble cgi, de secuencias muy bien logradas y de escenarios muy vistosos.
La música de Michael Giachino logra ser un gran homenaje al trabajo de John Williams con el rescate de la tonada icónica de las películas originales en las que sí hay verdadera nostalgia.

En conclusión, Jurassic World: Dominium (Jurassic World: Dominio) es un intento de cierre de la saga, que recurre a la nostalgia para tratar de conectar con las películas originales, mezclándose con la novedad de nuevos escenarios, criaturas y personajes, con un guion que intenta ser un espejo de Jurassic Park pero que falla en todas su formas. Todos los personajes se sienten totalmente desperdiciados, no hay desarrollo de los nuevos y no existe una despedida digna para los que regresaron por única ocasión.
Es un final explosivo, trepidante, muy vistoso y masivo eso sí, pero sin la emotividad necesaria para hacerlo relevante. Falla como cierre de una historia que lleva más de 29 años en fraguarse. Aunque se agradece que hayan traído a los personajes de la original de Spielberg, faltó ese elemento de magia y de inocencia que hicieron de Jurassic Park una película de culto.
Esta es solo una cinta palomera más que los tendrá entretenidos por dos horas y media, pero que olvidarán al salir del cine.
Una lástima.