Joker 2, es una locura y las locuras no se explican

¿Qué es la realidad? Según Platón: “La realidad es eterna e inmutable, y que existe en sí misma, sin depender de nada más. A esta realidad la llamaba «el mundo de las ideas». 

Joker es un personaje que nos planteó a un hombre hundido en su propia y dolorosa realidad. El exterior se fusionaba con el interno en la primera parte. Probablemente fue esto lo que nos gustó tanto de una historia de origen que hablara sobre la locura, la depresión y esos tonos mentales en los que todos trágicamente nos metemos muchas veces, aunque sea en ese mundo en el que nuestra fantasía elabora sobre un tema específico mientras cenamos rodeados de amigos. 

Platón, describe la realidad como ese mundo donde existen las ideas y podríamos preguntarle a Christopher Nolan el significado de este concepto, un inception. Nolan planteaba en su tesis que una vez que una idea se metía en alguna parte del cerebro en forma de origen, esta era seguro que existiera en la realidad. Entonces, ¿son las ideas la base de la realidad? 

Joker 2 hace un discurso dentro del discurso dentro de su propia historia. De hecho hay una meta historia donde se plantea que la película que vimos en 2019, podría ser la adaptación para cines de los crímenes de Arthur Fleck y que ahora vemos la realidad de un hombre que mató a 6 personas y que no hay más Joker.

Lo anterior resulta impensable cuando la película tira por la borda a su propio personaje para dejar nuevamente a Fleck. Me recordó cuando Hitchcock estaba planeando matar en el guion a su protagonista de Psicosis (1960). Todos los espectadores esperaban ver a la víctima perseguida por el asesino. Lo que nadie sabía es que la protagonista, Marion Crane moría a la media hora de comenzada la película. Parece tonto, pero es muy inteligente. Al pensar que una película va sobre un argumento y de pronto la contra tesis o el némesis lo derriba y así la historia continúa con otro personaje, el verdadero protagonista. 

Todos queremos ver a Joker, eso lo dice la misma película y las expectativas se construían en eso, sin embargo, Todd Phillips decide regresarle el reflector al hombre detrás del personaje por la importancia del discurso y no del contra discurso. Los argumentos sobre el abuso de poder, el maltrato psicológico y la re victimización están presentes, no en Joker, en Arthur. Joker es el resultado de una loca y mala decisión que deriva en la anarquía personal y luego en la social. Phillips contra pone su principal tesis sobre la anarquía y decide redimirla de otra manera.

Todo esto lo hace por medio de un musical onírico que nos sigue revelando que Arthur no es Joker, es Arthur y que, esos 6 asesinatos fueron una pésima decisión en un mal momento donde Joaquin Phoenix sigue demostrando que puede hacer lo que sea con un personaje y llevarlo adonde él quiera. Hay momentos aún más oscuros que en la primera parte, que se yuxtaponen con la alegría de un musical anterior. Esto a mí me parece formidablemente bien ejecutado por Phillips al jugar con la realidad y las ideas de Arthur y algunas de Joker.

Lady Gaga, es un mero acompañamiento en dueto musical, no tanto de personaje, pero sí determinante del futuro y destino de Arthur Fleck. Ambos son, cada uno en su papel, extraordinarios. 

Sé perfecto que con esta reseña voy contra corriente de toda la crítica internacional, pero, Joker 2 no es para nada mala, solo que no les dio lo que esperaban: más Joker. 

Joker: folie à deux es como esa cancioncita que cantamos mientras pasamos un momento difícil. Es ese argumento imaginario que decimos ante una traición o un ataque. Joker 2 es la locura y estas no tienen porque explicarse o porque gustarnos, por eso son locuras. 

¡Ya en cines!

Spoiler Show #11