El monstruo que ahora pertenece a Boba parece ser una pieza clave para el futuro del programa.
Los gemelos Hutt le dieron a Boba Fett un joven rancor como regalo durante el episodio de la semana pasada, y si bien la criatura fue de gran ayuda en su reunión con los ex capitanes de Jabba, el gesto puede tener un significado siniestro.
Aunque Boba Fett y los gemelos quieren gobernar el antiguo territorio de Jabba the Hutt en Tatooine, el alcalde Mok Shaiz prometió el dominio a los Pykes. Los Hutt prefirieron abandonar el planeta en lugar de ir a la guerra por el territorio, pero tal vez solo están esperando el mejor momento para volver.
Dado que Boba Fett va a ir a la guerra con los Pykes, los Hutt probablemente quieran dejar el rencor para que ya esté en el palacio cuando regrese. Después de todo, el personaje de Danny Trejo explica que la criatura está deprimida cuando llega al Palacio de Jabba y eso puede deberse a que no quería dejar a sus antiguos dueños.
No obstante, es probable que esta trampa resulte contraproducente para los gemelos. El entrenador de Trejo dice que la criatura se relaciona con la primera persona que ve y esa es Boba. El rancor puede encariñarse demasiado con Fett y darle la espalda a los Hutt definitivamente.
El ex cazarrecompensas incluso afirma que quiere montar a la bestia, lo cual sería asombroso y es algo que la serie no anticiparía en vano. Además, Boba trata al rancor con amabilidad y lo defiende cuando los ex capitanes dicen que quieren matarlo. Cuando los Hutt vuelvan, tal vez tengan que enfrentarse a ambos.
Por último, cuando los ex capitanes se enteran de que Boba posee un rancor, lo miran de otra manera. La criatura es muy temida en Tatooine y claramente le da a Fett una carta bajo la manga muy peligrosa en su batalla contra los Pykes.