El estreno de La Monja 2 está a la vuelta de la esquina, y aunque el Universo de El Conjuro es el primero que tenemos en el género del terror, no todas sus entregas son tan buenas.
¿Estás listo para La Monja 2? Estas son las películas que debes ver antes de su estreno

Más allá de eso, si quieres disfrutar de la nueva entrega, sí debes haber visto estas cintas que se relacionan con Valak.
Comencemos. ¡No nos culpes por no poder dormir! 😛
El Conjuro (2013) de James Wan
En el momento de su estreno, El Conjuro no mencionó a Valak como un demonio al que debían de presentar más adelante, sin embargo, en las películas posteriores se nombra al demonio como una monja y tiene diversas apariciones. En esta primera parte en una de las conferencias de los Warren se muestra un video de una posesión demoniaca que Lorraine toca y le causó un trauma que la atormentó por 8 días. Este personaje y hombre atormentado es el francés de la La Monja 1 y 2.
Esta es una de las conexiones más importantes que, como cinéfilo y fan de esta saga, podrás apreciar ya que los guiones se han estado interconectando. No olvidemos que todo comienza con los casos reales de los demonológos Warren que se han ido fraccionado, por eso algunas de sus historias posteriores no han sido tan efectivas porque el creador de este universo es James Wan y no todas las películas las dirige él.
Aún así, a 10 años de su estreno y con la próxima llegada de La Monja 2, es pertinente que vuelvas al origen para entender por qué esta segunda parte es importante y crucial dentro del universo de El Conjuro.
No olvidemos que con esta primera parte James Wan retomó la forma clásica de sostener la cámara y crear las atmósferas correctas para el terror. Aunque dejó un estándar bastante alto para los siguientes directores a cargo de las películas posteriores, este universo tiene buenos cimientos y siempre termina regresando a retomar sus orígenes.
Anabelle 2: la creación (2017) de David Sandberg
Una muestra de que algunas secuelas pueden ser superiores a las primeras partes. Davis Sandberg genera una consistencia direccional con mayores y mejores intenciones de crear momentos terroríficos para el espectador.
Anabelle 2 tiene la virtud del talento infantil bastante destacable y la primera inserción actoral latina dentro de este universo. Ellas hacen de esta película algo que vale mucho la pena disfrutar porque logran notas de terror muy efectivas que terminan muy bien con su ejecución actoral. Si una escena está muy bien escrita en el guion pero no tiene una buena ejecución histriónica, que también requiere de una buena dirección actoral, la película será mala. Esto no pasa con Anabelle 2, que es consistente, terrorífica y muy efectiva para poder ver en un maratón terrorífico preludio a La Monja 2.
La Monja (2018) de Corin Hardy
Hace poco volví a darle una revisión a La Monja 1, y el tándem no está tan mal. Sin embargo, La Monja tiene problemas muy serios de guion y continuidad. Nunca me quedó claro si en ese convento o abadía había monjas o no. Por momentos las ves conviviendo con los personajes de Demian Bichir y Taissa Farmiga, pero al guion se le olvida para no mostrarlas en momentos clave. También hay una falta de tono muy seria que no va con las demás películas de la franquicia. Parece más una película de serie B, y aunque no es algo que me disguste, es muy discordante con lo que hasta ese momento hemos visto en la saga. Aún así, La Monja funciona.
Algo muy positivo de La Monja es la presencia de Demian Bichir y Taissa Farmiga. Tienen muy buena química en pantalla y entregan actuaciones con lo que pueden.
La Maldición de la Llorona (2021) de Michael Chaves
Aunque pienso que esta película no es de las mejores logradas dentro de este universo, no puedo dejar de mencionarla porque Michael Chaves es el responsable de La Monja 2 (y nos falta una película más de él dentro de esta saga… sigan leyendo).
Con La Maldición de la Llorona, el Universo de El conjuro se apropia libremente de una de las leyendas más mencionadas dentro de la cultura latina, más específicamente mexicana, La Llorona, que tiene su origen en tiempos de la conquista. Es la historia de una mujer que ahoga a sus dos hijos en un río, niños criollos producto de una relación sexual con un español que la abandonó; después ella se suicidia. A partir de ese momento la mujer viaja como alma en pena (se le ha escuchado y visto en muchas partes) buscando a sus hijos.
Sin mencionar que es una proporción cultural muy fallida, La Llorona de esta película tiene muy buenas intenciones, pero Michael Chaves no sabe aun como plantear el timing para un buen terror. Se nota la falta de experiencia direccional para crear efectivamente las atmósferas que puedan ser bien rematadas y se va por lo más fácil como son los scare jumps.
Aunque tiene un inicio con un plano secuencia interesante tipo El Conjuro de 2013, Chaves no sabe aprovechar lo que tiene en sus manos y es víctima de su propia inexperiencia, pero también de un pésimo guion de Mikki Daughtry, que hasta ese momento tampoco tenía roce con el cine de terror. Tobias Laconis, otro desconocido dentro del género, también fue de la partida.
¿El resultado? Una película sin intención y muy fallida dentro de este universo, aunque no deja de tener recursos interesantes.
El Conjuro 3: el diablo me hizo hacerlo (2021) de Michael Chaves
Aunque ha estado muy ocupado con Warner y el universo de El Conjuro, Michael Chaves no tiene experiencia suficiente para dirigir la tercera parte de lo creado por James Wan, incluso, ahora sí, con una revisión de guion realizada por él mismo.
Nuevamente Chaves tiene una buena historia de exorcismos y posesión con los actores originales Vera Farmiga y Patrick Wilson como los Warren. No obstante son desperdiciados al poner más atención a una historia que, aunque es necesaria para poder entender esta nueva entrega, el director no sabe como narrarla. Aquí los problemas de guion e historia no son tan graves, tampoco de actuación, pero sí de montaje y edición de la historia.
La película tiene dos líneas argumentales y temporales: el presente y el pasado del personaje principal, un joven que es poseído por un demonio que tomó de un niño. Esta fracturación temporal no es bien llevada por el director, y lejos de ser un elemento que cause interés en el espectador, ocasiona varios bostezos y, lo más importante, no concreta las atmósferas terroríficas (que tampoco es muy diestro en eso).
El Conjuro 3 peca de explicarlo todo y de tomarse muy en serio el caso que lo introduce, desde su publicidad como el más impactante en la historia de los Estados Unidos… y no lo es.
Aunque tuvo la oportunidad de ser terrorífica, la falta de experiencia en el montaje arruina los pocos momentos en que el horror está construyéndose de forma efectiva.