La talentosa Patricia Arquette se muestra irreconocible en la nueva serie limitada de 8 episodios dirigida por Ben Stiller, donde interpreta a una trabajadora de la prisión de Dannemora (al norte de Nueva York), que sirve de cómplice en la fuga de dos homicidas. Aunque la actriz ha confesado que mucho de su cambio físico se debió a los batidos que bebió para el personaje, se nota un importante trabajo de parte de Bernadette Mazur, la jefa del departamento de maquillaje.
«Siempre es un desafío cuando tienes que hacer una semejanza, porque quieres hacer un personaje, no una caricatura», dijo Mazur a Variety sobre el papel de Joyce «Tilly» Mitchell, quien existe en la vida real.
“Comenzamos a motear su piel, agregando pecas, manchas de la edad, vasos sanguíneos rotos en la cara. «Hemos hundido sus ojos para mostrar la fatiga de la vida de Dannemora«, explicó Mazur. «Al principio, la vida de Tilly con [su esposo] Lyle es tan mundana, y creo que ahí es donde se ve peor, ya que solo va a trabajar todos los días en la prisión».
El diseño de Mazur incluyó dientes postizos y lentes de contacto marrones, que al comienzo generaron en Arquette «una barrera para conectarse con otros actores en las escenas», pero que luego esa misma barrera la ayudó a afianzar su papel, ya que Tilly también exhibía dificultades emocionales para relacionarse con las personas.

