Parece mentira: el cine mexicano tiene cada vez más joyas cinematográficas modernas que nos hacen recordar buenos tiempos. De la mano de esta temporada vienen muchos directores como Guillermo del Toro, Michel Franco y González Iñárritu y, aunque no lo creamos, Eugenio Derbez.
Lejos quedaron ya el Lonje Moco, Armando Hoyos o bien esas esporádicas apariciones en el show de Anabelle Ferreira. Tengo que ser honesto y decir que no me gustan las películas de Eugenio Derbez, sin embargo, en el preciso momento en que las veo, me resultan efectivas en su objetivo de divertir al espectador. Siempre me río o lloro.
Este 2023 cumple años el estreno de No se aceptan devoluciones, película que hasta el momento se corona como la película más taquillera del cine mexicano moderno con 180 millones de pesos mexicanos solamente en su primer fin de semana. No tengo que mencionar que la escribió y dirigió Eugenio Derbez, es un dato que todos dominamos.
Hace dos años también, CODA, una película donde aparece el actor y director mexicano, ganó como Mejor Película en la entrega de los Oscar. Eugenio Derbez es el primer actor mexicano que se sube al estrado a recibir un premio de la academia gringa. Pero este no ha sido su paso más grande en la industria norteamericana: ha dirigido películas que han sido éxitos de taquilla como Hombre al agua con casi 100 millones de dólares recaudados. Debemos reconocer que ha logrado lo que pocos actores o directores mexicanos: conquistar su taquilla. Ahora con Radical, Eugenio Derbez produce una película basada en un caso real sobre Paloma, una niña del norte de México que sueña con ser astronauta. Rodeada de violencia y basura, Paloma guarda a escondidas libros con temas como el universo, la tierra y las estrellas, pero también textos de ingeniería espacial y bioquímica corporal para estar bien preparada cuando se pueda presentar la oportunidad de volar. Sus sueños son impulsado por Sergio, un profesor que ha pedido ser transferido a esa escuela donde los anhelos no son bien recibidos, sino asesinados.


