El pasado desconocido de Timothée Chalamet

Antes de convertirse en uno de los actores más reconocidos de su generación, Timothée Chalamet tuvo un recorrido actoral modesto que pocos recuerdan. Su debut en la industria se dio en 2008 con dos cortometrajes independientes, y al año siguiente consiguió su primer papel televisivo en un episodio de La Ley y el Orden, un clásico trampolín para actores jóvenes. Aunque estos trabajos le dieron sus primeras experiencias frente a cámara, su primera gran oportunidad llegó en 2012 cuando fue elegido para interpretar a Finn Walden en Homeland. Con apenas 16 años, apareció en ocho episodios de la exitosa serie antes de terminar la escuela secundaria, consolidando su presencia en la televisión.

Su salto al cine ocurrió poco después con un papel en Interestelar, donde interpretó al joven Tom Cooper, hijo del personaje de Matthew McConaughey. Aunque su participación fue breve, trabajar en una superproducción de Christopher Nolan le permitió ganar visibilidad. Sin embargo, su gran momento llegó en 2017 con Call Me by Your Name, donde interpretó a Elio Perlman. La película no solo fue un éxito de crítica y audiencia, sino que también le valió su primera nominación al Oscar a Mejor Actor, convirtiéndolo en el tercer nominado más joven de la historia en esa categoría. Chalamet pasó de ser una joven promesa a un actor con reconocimiento mundial.

 

Ese mismo año, demostró su versatilidad con un papel en Lady Bird, dirigida por Greta Gerwig. En 2018 continuó su ascenso con Beautiful Boy, en la que compartió pantalla con Steve Carell, y en 2019 volvió a trabajar con Gerwig en Mujercitas. Desde entonces, su filmografía no ha hecho más que crecer: participó en The French Dispatch de Wes Anderson, en No miren arriba de Adam McKay y en 2021 asumió el rol más ambicioso de su carrera al interpretar a Paul Atreides en Duna, de Denis Villeneuve. Con la reciente secuela de la saga de ciencia ficción y la posibilidad de repetir su papel como Willy Wonka en una potencial continuación de Wonka, Chalamet sigue afianzándose como una de las estrellas más influyentes de la actualidad.

¿Timothée Chalamet hubiera sido jugador de fútbol?

Si su camino en la actuación no hubiera prosperado, su destino podría haber sido muy diferente. Chalamet tenía dos pasiones además del cine: la música y el fútbol. En su adolescencia, adoptó el nombre artístico de Lil Timmy Tim y llegó a compartir algunos videos rapeando de manera humorística, aunque nunca lo tomó demasiado en serio. Pero su otra opción era mucho más realista: jugar profesionalmente al fútbol.

 

Desde muy joven, Chalamet fue parte de los Manhattan Kickers, un equipo juvenil de Nueva York con el que llegó a enfrentarse a grandes promesas del deporte. De hecho, uno de sus rivales en esos años fue Joe Gomez, quien más tarde se convertiría en defensor del Liverpool y de la selección inglesa. Aunque nunca llegó a debutar profesionalmente, no es difícil imaginar un escenario alternativo en el que, en lugar de conquistar Hollywood, Chalamet hubiera hecho carrera en los estadios de fútbol europeos.

Spoiler Show #11