Esta semana se estrena Father Stu (El milagro del Padre Stu), película de Mark Wahlberg del subgénero faith-based (basada en la Fe) que además de entretener busca dar un mensaje espiritual y de redención. Esta cinta marca el cambio que planea hacer el actor en su carrera, enfocándose a producciones menos «vacías» y más inspiradoras.
El milagro del Padre Stu es una biopic que divierte, conmueve y «evangeliza»


En Father Stu (El milagro del Padre Stu) se nos cuenta la historia de Stuart Long (Mark Wahlberg), un boxeador que decide probar carrera como actor y se muda a Hollywood a perseguir su sueño, dejando atrás a su Kathlenn (Jacki Weaver), su madre. Las cosas no son tan sencillas como él cree por lo que tiene que trabajar como carnicero en un supermercado local; ahí conoce a Carmen (Teresa Ruiz), una hermosa joven que está muy comprometida con la iglesia local. Stu, para tratar de conquistarla, decide ser parte de la iglesia, y allí vemos lo compleja que es su vida: por un lado está el resentimiento que tiene contra su padre Bill (Mel Gibson); por el otro, los recuerdos constantes de su hermano, que falleció cuando eran niños. Esto lo lleva a tener una vida destructiva sumergido en el alcohol. Una noche, al regresar de un bar, Stu tiene un accidente automovilístico que cambiará su vida. Al despertar recapacita acerca de la intervención de Dios en su accidente y decide ingresar al seminario, abandonado todo incluyendo, a Carmen, para convertirse en sacerdote.

Este es el proyecto más importante en la carrera de Wahlberg, según sus propias palabras. Es un cambio radical en su carrera ya que planea hacer contenidos con «mensaje». Una de las grandes influencias para hacerlo fue Mel Gibson: Mark cuenta que se inspiró en la historia detrás de La Pasión de Cristo sobre todo en la parte de que no recibió financiamiento de las grandes productoras sino que Gibson tuvo que sacar adelante el proyecto financieramente, pero a la larga se convirtió en un éxito de taquilla. De igual manera, esta historia estuvo dando vueltas siendo ignorada por muchos productores, así que Wahlberg invirtió millones de su propia bolsa para poder terminar la película. Contó con el apoyo moral de Mel Gibson quien intercedió de cierta manera para que Rosalind Ross, la pareja romántica actual de Gibson, escribiera y dirigiera el proyecto.

La forma en que se cuenta la historia es muy tradicional, superación y de redención que no oculta sus referencias a la religión católica. Y es en ese punto en el que la película recibe la mayor parte de las críticas, ya que en momentos parece que está haciendo una apología (o propaganda) al catolicismo.
En la parte de la actuación Wahlberg emociona con la transformación física que sufre el personaje de principio a fin de la película, y no es solo por cuestiones de maquillaje: Mark se comprometió tanto que abandonó su estricto régimen para subir considerablemente de peso para el final. Por su parte Mel Gibson y Jacki Weaver hacen el contrapeso de los padres distantes que no guían a Stu por un buen camino. La mexicana Teresa Ruiz representa el lado religioso de la comunidad latina y es el medio por el cual Stu se compromete con la iglesia; su actuación le agrega el tono romántico a la historia.
La cinematografía de Jacques Jouffret, unida a la música de Dickon Hinchliffe, son el complemento ideal para darle el tono de tragicomedia necesario para que divierta, conmueva y haga reflexionar al espectador.

Father Stu (El milagro del Padre Stu) es una película espiritual, con un mensaje de superación y redención que funciona gracias a la excelente actuación de Mark Wahlberg. La cinta no se anda por las ramas con sus lecciones de fe claras y contundentes que apuntan de principio a fin a la iglesia católica. Wahlberg quería hacer una cinta que además de entretenida tuviera un «mensaje» para toda la audiencia y así se separe de las demás que son completamente vacías y a veces sin sentido.
Sobre advertencia no hay engaño: esta película faith-based encontrará sus más fieles adeptos en los seguidores de la misma fe que Wahlberg y Gibson; para los que no lo sean, se encontrarán con una aceptable película, divertida y complaciente, que los hará salir de la sala con una sonrisa.