El mayor secreto de Clint Eastwood fue develado por Tom Hanks: cómo hay que dirigir

Clint Eastwood ya es una leyenda de la industria y si Tom Hanks todavía no está dentro de este grupo es porque se retrasó el trámite en alguna de las oficinas encargadas de sellar las carreras de Hollywood. Somos contemporáneos a dos grandiosos artistas que trabajan muy bien por separado pero que también lo han hecho muy bien juntos.

En 2016, Tom Hanks protagoniza Sully, una película dirigida por Clint Eastwood e inspirada en hechos reales. La producción, que actualmente puedes ver en Prime Video, se centró en un accidente aéreo que terminó bien y sin fatalidades gracias a la destreza de su piloto, Sully Sullenberger, que logró amerizar sobre el río Hudson después de que una bandada de pájaros chocara contra las turbinas de la nave.

 

Más allá de la recepción de esta película y de cómo fue el trabajo de Tom Hanks, si de algo sirvió Sully fue para que Tom Hanks pudiera ver de cerca el trabajo de Clint Eastwood y descifrar sus secretos como director. Tengamos en cuenta que Clint Eastwood lleva dirigidas 45 películas y todo indica que solo la muerte será capaz de retirarlo.

 

Tom Hanks explicó el secreto de Clint Eastwood para ser un buen director

La primera vez como director para Clint Eastwood fue en 1971, en la película Obsesión mortal que protagonizó junto a Jessica Walter (la genial Lucille Bluth en Arrested Development). Pero, claro, para este entonces ya tenía una amplia experiencia en los sets de rodaje y entendía a la perfección qué cosas había que hacer y, sobre todo, qué cosas había que evitar.

Según reveló Tom Hanks, Clint Eastwood aprendió a tratar a los actores “como caballos”. Y no, no tiene que sonar despectivo por más que así lo parezca. Es que, la técnica de dirección que Clint Eastwood desarrolló para su carrera la aprendió a finales de la década del 50, mientras filmaba la serie western Cuero Crudo, en la que le tocó trabajar con muchos animales.

Tom Hanks explicó que, durante la filmación de Cuero Crudo, Clint Eastwood notó que cuando el director gritaba «¡Acción!» con toda su fuerza, para que los actores entraran en personaje, esto alteraba a los caballos que se asustaban y salían corriendo. Por eso, años después, cuando Clint Eastwood comenzó a dirigir, decidió cambiar su enfoque. En lugar de gritar, Eastwood da sus órdenes de manera suave y calmada. Claro, esto no implica que, de acuerdo a la experiencia de Tom Hanks, trabajar con Clint no sea totalmente “intimidante”.

Spoiler Show #11