El Legado de los Jordan en Linternas, séptimo y penúltimo episodio de la temporada, regresa a la infancia del antiguo Linterna Verde para revelar el secreto que distintas generaciones de su familia han cargado en silencio.
Durante seis episodios nos hemos preguntado quién mató a Hal Jordan. A una semana del final, Linternas ofrece una posibilidad mucho más incómoda; quizás, antes de buscar al responsable, necesitamos entender qué estaba ocurriendo dentro de él.
Spoiler Alert: a partir de este punto hablaremos de todo lo ocurrido en el séptimo episodio de Linternas. El capítulo también aborda la depresión y el suicidio como parte de la historia de la familia Jordan.
Podemos ver que John Stewart utiliza el Halograma para continuar investigando la muerte de Hal Jordan; de paso, descubre hacia dónde conducía la misteriosa caja que Jordan dejó escondida y termina cara a cara con alguien que definitivamente no debería estar libre.
El resultado es probablemente el capítulo más íntimo de Hal Jordan hasta ahora y uno que modifica de manera importante su origen en comparación con los cómics, mientras complica aún más el misterio del disparo que terminó con su vida.
¿De qué trató El Legado de los Jordan en Linternas?
Antes de regresar a 2026, conocemos a Hal Jordan en 1975, cuando todavía es un niño, juega béisbol y ya posee exactamente uno de los defectos que terminarán por definir al adulto: no sabe cuándo soltar la pelota.
Hal estaba a punto de completar un juego prácticamente sin hits cuando su entrenador decidió sustituirlo. Él se negó a abandonar el montículo y terminó peleándose con sus propios compañeros, lo que provocó que todo el equipo perdiera por default. Cuando su padre, Martin Jordan, llega esperando recibir una disculpa, ocurre todo lo contrario.
Martin pregunta únicamente si el jugador que iba a sustituir a Hal era mejor. Cuando el entrenador responde que eso no importa, Martin demuestra exactamente de quién heredó Hal su personalidad y también termina enfrentándose a él.
Padre e hijo terminan después mirando los aviones despegar. Martin le entrega una llave que había pertenecido anteriormente a su propio padre. Abre una caja fuerte que Hal deberá revisar cuando él muera y que forma parte de algo que él llama “el legado de los Jordan”.
También intenta enseñarle algo mucho más sencillo, Hal continúa cargando la pelota del partido y Martin le dice que conservarla para siempre terminará siendo agotador y debe aprender a soltarla.
Hal la arroja y, poco después, vemos al pequeño vestido para el funeral de su padre. Décadas más tarde descubriremos que, en realidad, nunca consiguió obedecer aquella última lección.
El Halograma no sabe en qué terminó convirtiéndose Hal Jordan
En 2026, John continúa utilizando el pequeño porcentaje de energía que conserva el antiguo anillo para mantener activo al Halograma, la copia de la conciencia de Jordan que conocimos desde el estreno.
Pero existe una diferencia fundamental: esta versión fue respaldada por última vez en 2006.
No sabe que Hal pasó años en prisión, ni conoce su relación con Kerry, ni entiende por qué prácticamente nadie asistió a su funeral, ni sabe cómo terminó su propia vida.
Cuando John intenta adornar el funeral asegurando que acudieron numerosos Linternas Verdes —incluido Mogo—, el Halograma inmediatamente detecta la mentira. Después escucha la conversación en la que Stewart intenta conseguir alrededor de 315 mil dólares para pagar el chantaje de Maggie y comienza incluso a sospechar que John podría haberlo asesinado.
Su desconfianza obliga a Stewart a resumirle diez años de historia. Sí, terminó en prisión. Sí, se enamoró. Sí, John lo odiaba. Y no, aquel joven al que debía entrenar nunca se convirtió oficialmente en Linterna Verde.
Pero también ocurre algo que el verdadero Hal jamás hizo, cuando John retira el anillo y consigue mantener al Halograma materializado, esta versión más joven de Jordan queda maravillada y felicita a su antiguo aprendiz.
John sólo puede reconocer lo extraño que resulta, ya que Hal nunca lo había felicitado antes. Es un detalle pequeño, pero nos permite ver por primera vez la relación que ambos quizá podrían haber tenido antes de que el miedo a ser sustituido terminara por consumir a Jordan.
Kerry se reencuentra con Hal Jordan
El Halograma se niega a ayudar con la caja secreta hasta conocer a la mujer con quien aparentemente compartió sus últimos años, entonces John lleva a Hal hasta Kerry.
El encuentro es probablemente uno de los momentos más dolorosos del capítulo. Kerry escucha su voz, gira y observa una versión del hombre al que amó que ni siquiera recuerda haberla conocido.
Puede verlo, sí; puede tocarlo, sí; pero técnicamente no es él. Ella confirma que ambos eran muy cercanos y que Hal incluso le habló de la muerte de su padre.
También revela algo importante sobre John, y es que Jordan hablaba constantemente de él, lo compara con un equipo de fútbol que siempre consigue hacerte creer que finalmente todo saldrá bien antes de decepcionarte nuevamente.
La conversación, sin embargo, despierta de inmediato la paranoia del Halograma, cuando ambos salen, asegura estar convencido de que Kerry lo asesinó. Su prueba principal es prácticamente emocional, porque la manera en que ella lo observó le pareció cargada de culpa.
John ofrece otra interpretación, bastante más sencilla, quizá lo que vio fue amor.
¿Qué escondía Hal Jordan dentro de la caja?
John y el Halograma deciden no esperar a Kerry y regresan al almacén. La voz de Hal abre finalmente el misterioso contenedor.
Dentro encuentran provisiones básicas, una pistola y una extraña sustancia negra que, al extenderse sobre el suelo, funciona como un puente de Einstein-Rosen. En otras palabras: Hal Jordan tenía un portal a otro planeta guardado en una bodega de Nebraska.
Porque por supuesto lo tenía, John atraviesa el portal y descubre un mundo completamente devastado.
Al principio siente que conoce el lugar aunque jamás haya salido de la Tierra, poco después comprende por qué.
Es el planeta cuya destrucción Antaan le había permitido experimentar anteriormente mediante sus recuerdos. Los Manhunters liberaron una sustancia capaz de generar un terror extremo hasta provocar que sus habitantes se atacaran entre ellos.
Y ahí la palabra miedo comienza a adquirir una importancia mucho mayor.
El miedo obliga a John Stewart a enfrentarse nuevamente con su infancia
Mientras John y el Halograma atraviesan el planeta, la sustancia permanece en la atmósfera, por lo que Stewart comienza a alucinar. Ve nuevamente a su padre y regresa mentalmente a los ejercicios que sufrió durante su infancia.
Una manzana aparece sobre la cabeza de su padre como aquella que lo obligaban a disparar para prepararlo para algún día convertirse en Linterna Verde.
Después, John se encuentra frente a una versión infantil de sí mismo, que lo acusa de haber tenido miedo durante toda su vida de admitir algo, nunca quiso convertirse en Linterna Verde.
La alucinación casi termina de manera fatal hasta que el Halograma consigue intervenir. El momento conecta directamente con toda la temporada.
Los Guardianes aseguraban que buscarían individuos capaces de superar el miedo. La familia de John intentó erradicarlo desde que era niño. Hal construyó toda su identidad en torno a no sentirlo.
Y ahora descubrimos un planeta completamente destruido, precisamente mediante el miedo como arma. No parece casualidad que, al final del camino, encontremos a Sinestro.
El Legado de los Jordan en Linternas cambia el origen de Hal
Antes de llegar hasta él, el Halograma finalmente explica qué significa realmente El Legado de los Jordan en Linternas. Martin Jordan no murió simplemente en un accidente como piloto de pruebas. Según la serie, se quitó la vida.
Hal descubrió la verdad cuando utilizó aquella llave y abrió la caja que su padre había preparado para él. Allí encontró una nota donde Martin hablaba de una depresión que había cargado durante años y que sentía que ya no podía ocultar.
Pero existía algo aún más doloroso, su propio padre había atravesado una experiencia semejante. Era un dolor que los hombres de la familia habían ido heredando y escondiendo generación tras generación. Ese era verdaderamente “el legado de los Jordan”.
La revelación cambia significativamente la historia tradicional del personaje.
En los cómics, Martin Jordan también muere durante un accidente como piloto de pruebas y Hal presencia su muerte, un acontecimiento fundamental para su relación posterior con el miedo. Linternas conserva aquella apariencia exterior pero añade que, en esta continuidad, Hal terminó descubriendo que la muerte de su padre había sido intencional.
Eso también transforma la famosa “ausencia de miedo” de Hal. Él mismo lo resume de una manera devastadora: no considera que sea intrépido porque sea particularmente valiente. Cree que lo es porque está roto.
¿Hal Jordan pudo haberse quitado la vida?
Naturalmente, el episodio quiere que nos hagamos esa pregunta. Después de escuchar la historia, John pregunta directamente al Halograma si considera posible que Hal haya repetido el patrón familiar.
Él tampoco puede descartarlo. Incluso reconsidera su acusación contra Kerry: quizá ella simplemente encontró el cadáver, retiró el arma y decidió proteger el legado de la persona que amaba.
Pero esto no confirma que Hal haya muerto por suicidio.
La serie estableció anteriormente que recibió un disparo frontal de una pistola de 9 mm y todavía existen demasiadas circunstancias inexplicables alrededor de sus últimas horas. Hal pidió específicamente a John que no revelara que se encontraba en Rushville y que además guardaba un portal hacia un planeta alienígena dentro de una caja secreta.
Así que tenemos una nueva posibilidad. No, todavía no hay una respuesta y el propio episodio parece interesado en sembrar esa duda justo antes de mostrarnos que Hal estaba involucrado en algo mucho más grande.
Sinestro estaba esperando al final del camino
John y el Halograma finalmente llegan a una estructura que aún conserva energía en medio del planeta muerto, allí encuentran a una figura encapuchada. Cuando intenta utilizar al Halograma como rehén, John entiende la clave que su antiguo mentor le proporciona, desactiva la construcción y golpea al desconocido.
La capucha cae y nos revela que es Sinestro; sabíamos desde Mala Imagen que había escapado de prisión, pero no quién lo liberó ni por qué había vuelto a desaparecer. Ahora sabemos al menos dónde estaba, escondido en el mismo mundo destruido por los Manhunters al que Hal había preparado un acceso secreto.
Eso difícilmente parece coincidencia. Sinestro incluso reconoce inmediatamente a John Stewart, dejando abierta otra pregunta: ¿cómo sabe quién es?
¿Linternas está preparando el Sinestro Corps?
Aquí entramos en teoría, pero los elementos empiezan a acumularse. El planeta donde Sinestro se encuentra está relacionado directamente con una sustancia capaz de provocar miedo extremo.
Y el avance del final incluye al antiguo Linterna Verde, asegurando que el miedo puede ser la fuerza más poderosa del universo. Para quienes conocen los cómics, la conexión es evidente.
Los anillos amarillos utilizados por Sinestro y su futura corporación funcionan mediante el miedo, en oposición a la voluntad que alimenta a los Linternas Verdes.
Además, Sinestro aparece escondido en una instalación que podría funcionar como fábrica o forja. La posibilidad de que allí esté desarrollando su propia tecnología o incluso preparando el origen de su futuro anillo amarillo queda sobre la mesa.
Eso todavía no está confirmado. El capítulo nunca muestra un anillo amarillo y tampoco declara que el Sinestro Corps ya exista.
Pero después de siete episodios resulta difícil ignorar que Linternas ha convertido voluntad y miedo en dos fuerzas que llevan toda la temporada enfrentándose incluso antes de que tengan colores distintos.
John Stewart tendrá que decidir qué hacer con el legado de otros hombres
El Legado de los Jordan en Linternas también deja una pregunta especialmente importante para John. Su historia se parece extrañamente a la de Hal.
Ambos crecieron bajo el peso de sus padres. A ambos les dijeron quién debían convertirse. Los dos terminaron definidos, de formas diferentes, por aquello que heredaron.
Pero existe una diferencia fundamental. John ya intentó romper el ciclo. Cuando los Guardianes finalmente le ofrecieron aquello para lo que su familia había entrenado toda su vida, dejó el anillo sobre la mesa y se marchó.
Y quizá esa sea la verdadera prueba que prepara el final, no convertirse en Linterna Verde porque sus padres querían que lo fuera. No hacerlo porque Hal fracasó ni hacerlo porque los Guardianes lo eligieron.
Convertirse en uno porque John Stewart decide qué significa para él portar ese anillo.
Hal Jordan nunca aprendió a soltar la pelota
El último plano del episodio regresa nuevamente a 1975. Después del funeral de Martin, Hal vuelve hasta el lugar donde había lanzado aquella pelota. La busca y la recupera.
Su padre le había enseñado que aferrarse para siempre podía terminar destruyéndolo. Hal pasó toda su vida demostrando que nunca aprendió la lección.
No soltó el anillo cuando apareció John, ni soltó Rushville, ni a Sinestro y quizá tampoco consiguió soltar aquello que encontró dentro de la caja de su padre.
A una semana del final, todavía no sabemos quién mató a Hal Jordan.
Kerry sigue siendo una posibilidad. John fue la última persona conocida que discutió con él. Noah continúa rodeado de interrogantes. Sinestro acaba de reaparecer en un planeta al que Hal claramente tenía acceso. Y ahora sabemos que la propia historia familiar de Jordan permite considerar otra posibilidad que hasta este episodio parecía mucho menos evidente.
Pero quizá El Legado de los Jordan en Linternas no necesitaba resolver todavía ese misterio.
Su trabajo era mostrarnos qué había realmente dentro del hombre cuyo asesinato llevamos siete semanas intentando explicar. El Halograma cree que fue creado a partir de una versión anterior y mejor de sí mismo.
John finalmente comienza a comprender al hombre que durante años sólo pudo odiar. Sinestro espera al otro lado del miedo y Hal Jordan, incluso de niño, vuelve por aquello que su padre le pidió que dejara atrás.
Ahora queda un episodio para descubrir qué fue lo último que Hal se negó a soltar… y si precisamente eso terminó costándole la vida.
El final de Linternas se estrena el próximo domingo en HBO y HBO Max después de las 7 de la noche, hora de la Ciudad de México.

