El laboratorio de Dexter es una de las caricaturas más emblemáticas de Cartoon Network, creada por Genndy Tartakovsky y estrenada en 1996. Esta serie sigue las aventuras de Dexter, un niño genio con un laboratorio secreto en su habitación, y sus constantes enfrentamientos con su hermana Dee Dee, quien a menudo arruina sus experimentos.
La caricatura no solo marcó una época en la televisión, sino que también consolidó a Genndy Tartakovsky como uno de los nombres más importantes en la animación moderna. El laboratorio de Dexter no temía experimentar con distintos estilos narrativos y homenajes culturales, logrando un equilibrio perfecto entre la ciencia ficción, la comedia y referencias que resonaban con públicos de todas las edades.
El icónico Omelette Du Fromage de Dexter
Uno de los momentos más memorables de El laboratorio de Dexter es el episodio titulado The Big Cheese, mejor conocido por el repetitivo y muy gracioso «Omelette Du Fromage». En esta historia, Dexter decide aprender francés mientras duerme, usando un método de enseñanza subliminal. Sin embargo, un error en el casete que reproduce la lección lo programa para repetir una sola frase: «Omelette Du Fromage». Aunque inicialmente esto parece un desastre, pronto descubre que decir esa frase le otorga un encanto inexplicable, llevándolo a la fama y al éxito… al menos hasta que se da cuenta de que ni siquiera puede ingresar a su laboratorio porque la clave de acceso incluye su nombre completo, y no puede decir nada más que la famosa frase.
El episodio, más allá de su simpleza aparente, tiene una historia fascinante detrás. Según sus creadores, The Big Cheese surgió como un desafío interno: ¿qué tan poca historia podía sostener un episodio completo? El resultado fue este capítulo, que redujo la narrativa al mínimo, enfocándose en la repetición de una frase y sus consecuencias.
El origen del famoso «Omelette Du Fromage» se remonta a un chiste de los años 70. Según Jason Butler Rote, el guionista principal del episodio, la idea surgió del artista de storyboard Charlie Bean, quien se inspiró en un monólogo de stand-up de Steve Martin. En ese sketch, Martin bromeaba sobre lo difícil que era aprender francés, mencionando que después de mucho esfuerzo, lo único que había logrado decir correctamente era «omelette du fromage». El equipo de El laboratorio de Dexter tomó esta premisa y la convirtió en uno de los gags más icónicos de la serie.